Opinión

LOS GOBIERNOS DE LOS ÚLTIMOS QUINQUENIOS DESTRUYERON LA REFINERÍA DE ESMERALDAS

Henry Llanes Suárez

LA MEZCLA TOTAL DE LOS CRUDOS PRINCIPIO Y FIN DE LA REFINERÍA DE ESMERALDAS

La Refinería Estatal Esmeraldas fue diseñada y construida entre en el período : 1975-1977 para procesar 55.000 barriles por día (BPD), cuyo costo de construcción fue de USD 100 millones, y su primera ampliación para refinar 90.000 BPD se produjo en 1987 a un costo de USD 140 millones. La construcción de la planta estuvo a cargo de la empresa japonesa SUMITOMO CHIYODA

En 1974, el gobierno militar contrató a la empresa norteamericana “UNIVERSAL OIL PRODUCTS (UOP)” para que diseñe una refinería para procesar crudos de buena calidad, superiores a 28° API, con menos concentración de azufre y aromáticos como los que se extraen de las provincias de Shushufindi y Orellana.

Hasta el año 1992, la planta original fue de alto rendimiento, la cual generó productos de buena calidad, tales como: gasolinas, diésel, kerosene, GLP, jet fuel, fuel oil # 4 y # 6, asfaltos 80/100 y RC-2; además de butano, propano azufre sólido.

CUANDO SE INICIÓ LA DESTRUCCIÓN DE LA REFINERÍA ESMERALDAS?

El daño técnico económico de la refinería de Esmeraldas se inició con la explotación de los crudos pesados de las provincias de Napo y Pastaza (a partir de 1993), los cuales, en forma irresponsable fueron mezclados con los crudos livianos que se explotan de las provincias de Orellana y Sucumbíos, con lo cual terminaron dañando la economía petrolera del país.

La explotación de los crudos pesados no respondió al diseño de un modelo económico que comprenda la construcción de infraestructura para transportar, almacenar y procesar crudos pesados, hicieron lo más fácil y torpe, dañar la calidad del crudo liviano.

La mezcla total de los crudos dañó la calidad del crudo liviano, es decir, la materia prima o dieta de crudos que se venía entregando a la refinería de Esmeraldas; en vez de entregar un crudo de 28° API como mínimo se ha venido entregando un crudo de 23.5° y 24° API, un crudo con altas concentraciones de azufre y aromáticos. La mezcla total de los crudos, es el peor perjuicio económico que se viene causando a la economía nacional, empezando, refinación y comercialización de los hidrocarburos.

Desde el año 2007 a diciembre de 2018 se han importado combustibles por una cantidad que bordea los USD 50.000 millones,aproximadamente el 50% del PIB del año 2018.

En el año 2011, a raíz del impuesto verde, el gobierno de Correa dijo que iba a comercializar los combustibles con la norma EURO 5 (10 partículas de azufre por millón), pero en la práctica nunca hizo realidad lo que ofreció, por el contrario, siguió comercializando los combustibles con altas concentraciones de azufre y aromáticos (benceno, vanadio, tolueno y xileno), productos muy nocivos para la salud humana, especialmente para los trabajadores que laboran en las plantas de refinación, para el medio ambiente y por la alta corrosión que destruye los equipos y tuberías por donde circulan los combustibles.

En el año 2015, el gobierno de Correa modificó la calidad del diésel, a través de la reforma de la norma INEN que se publicó en el registro oficial No 512 de 2011-08-15. A partir del año en mención (noviembre de 2015), autorizó comercializar el diésel con una concentración de azufre de 700 partículas por millón, cuando antes de esta reforma, se venía comercializando dicho producto con una concentración de azufre de 50 partículas por millón, es decir, con menos contaminantes del que se comercializa actualmente.

Los reportes de calidad de los combustibles generados por Petroecuador, la Refinería de Esmeraldas sigue produciendo un 40% de residuo y gasolinas con un promedio de 1.400 partes de azufre por millón(…) y altos contenidos de benceno (…) antes de la comercialización en el mercado interno, se deben importar grandes cantidades de naftas de alto octano y bajo nivel de azufre y aromáticos, las cuales son mezcladas con los derivados generados en Esmeraldas, con lo que se obtiene un producto de 650 partes de azufre por millón. Estos niveles siguen estando muy lejos de los estándares adecuados (…) los combustibles comercializados en el país tienen un alto contenido de productos aromáticos como benceno, tolueno y xileno, por lo que las gasolinas, diésel y otros derivados estaban fuera de especificaciones (…) la calidad de los derivados que se almacenan en el Terminal de Pascuales, Guayaquil, también (…) tienen niveles de calidad muy por debajo de lo permitido, con un promedio del 42% de aromáticos” (…) la mala calidad de los combustibles tiene implicaciones directas en la salud de los trabajadores de la Refinería de Esmeraldas y toda la ciudadanía, la contaminación ambiental y la vida útil de los vehículos” (Diario La Hora, 28 de enero de 2019).

El gobierno de Correa invirtió USD 2.330 millones para repotenciar la refinería de Esmeraldas, pero no le dio resultado esta inversión, fue como botar la plata al agua.

Tienen que responder ante la justicia todos los que dañaron la economía petrolera del Ecuador.