Realidades

LOS ESTILOS DE PATERNIDAD Y SU IMPACTO EN LOS HIJOS

Los padres siempre tratan de hacer lo mejor para sus retoños. La forma en que se los educa incide en la relación de la familia.

Cuando un hijo está por llegar, todos quieren ser los mejores papás o mamás posibles, y se proponen no repetir algún trauma de crianza que hayan experimentado. Esto suena utópico y todos, en algún momento, pasan por ello… hasta que se enfrentan con la realidad. La paternidad se aprende sobre la marcha y el ejemplo de nuestros padres se convierte en la base.

De acuerdo con la ciencia, existen cuatro estilos parentales que están definidos por el tipo de papá o mamá que somos, el afecto que demostramos y el nivel de exigencia que tenemos con los hijos. Así, existen los padres autoritarios, negligentes, permisivos y democráticos.

Tipos de padres
1. Democrático. Es aquel en que los padres demuestran afecto y aceptación de forma explícita. Son sensibles y abiertos hacia sus necesidades, favorecen la comunicación, demuestran su cariño permanentemente y han dejado claras las reglas y las expectativas.
2. Autoritario. Los padres dan gran importancia a las normas, el control y la exigencia, pero las emociones y los afectos no tienen gran protagonismo en sus interacciones con sus hijos. No suelen expresar cariño.
3. Permisivo. Al contrario de lo que sucede en el estilo autoritario, el estilo permisivo se caracteriza por altos niveles afectivos y emocionales. Estos padres priorizan el bienestar de su hijo ante cualquier cosa, por lo que educación y las normas pasan a segundo plano.
4. Negligente. Este estilo educativo podríamos calificarlo como inexistente. Los padres prestan poca atención a sus hijos, les permiten hacer lo que quieran y nunca están presentes en sus vidas. No saben sus intereses, gustos y aficiones.
5. Helicóptero. Esta es una nueva clasificación que apareció recientemente. Se trata de padres sobreprotectores que están todo el tiempo ‘sobrevolando’ a sus hijos. Esto convierte a sus pequeños en seres incapaces de tomar decisiones por ellos mismos y sobrecontrolados. Tienen una baja autoestima.

Cada uno tiene una forma de relacionarse con sus hijos, de comunicarse y de demostrarse afecto. Esto es lo que marca el estilo de parentalidad.

Según Nascira Ramia, doctora en Educación y coordinadora de la Carrera de Educación de la Universidad San Francisco de Quito, esta teoría debe servir a los padres para reflexionar cómo actuamos con nuestros hijos. “Es como un marco referencial, pero lo que importa son las dinámicas de cada familia. En el mismo hogar, el padre tendrá un estilo y la madre otro; con un hijo se aplicará un estilo y con otro, uno diferente. Debemos analizar qué estilo quisiéramos tener y cómo quisiéramos ser como padres”, puntualizó.

La experta aclara que muchos padres pasan por todos los estilos a lo largo de su vida. Por ello, recomienda centrarse en las formas de actuar. Cada padre debería educar y formar a su hijo en función de su personalidad, no imponerle sus criterios.

Incluso, esta forma de crianza debería ir adaptándose a los cambios que tienen los chicos a lo largo de su vida, además del afecto que demostramos. “Si en la adolescencia nuestro hijo es rebelde, no sirve de nada volverse autoritarios y lejanos, porque eso va a destruir esa relación. Lo mejor es ampliar la comunicación con ellos, pero con reglas claras y expectativas muy definidas”, señaló.

Por: Revista Familia