Opinión

Los enojos de Macri y las sospechas de pactos de impunidad

La Argentina cuenta con una larga historia sobre leyes de amnistía e indultos presidenciales, ya desde los años que siguieron a la Revolución de Mayo. Pero la «autoamnistía» decretada por el último presidente de facto, el general Reynaldo Bignone, para beneficiar a todo militar que pudiera ser acusado por violaciones de los derechos humanos resultó emblemática.

Fue uno de los temas centrales de la campaña electoral de 1983. Raúl Alfonsín se declaró claramente a favor de su derogación, al tiempo que denunciaba un pacto militar-sindical; su rival peronista, Italo Luder, por el contrario, se mostró partidario de convalidarla, en pos de una supuesta unidad nacional. Alfonsín triunfó en las urnas y de inmediato hizo derogar aquella amnistía. Es probable que la cuestión de las posibles amnistías y de los presuntos pactos de impunidad vuelva a sobrevolar la próxima campaña presidencial , aunque esta vez de la mano de los numerosos procesamientos que recaen sobre exfuncionarios kirchneristas y empresarios que aparecen en las causas judiciales derivadas de los cuadernos de las coimas .

Cualquier dirigente del peronismo no kirchnerista que pacte con Cristina Kirchner quedará expuesto a las mismas sospechas que contribuyeron a la derrota de Luder en 1983. De ahí que dirigentes de Cambiemos imaginen que, ante la dificultad para exhibir avances en materia económica, pueden encontrar en la lucha contra la impunidad un eje para su campaña proselitista.

Fuente: Fernando Laborda/Argentina.