Ciencia

Los dibujos animados se alistan en el futuro

Para el presidente de Cartoon Movie, Marc Vandeweyer, el “transmedia” actualmente es una necesidad porque hay que “declinar el proyecto en diferentes plataformas”.

LYON. Si la palabra de moda en el sector del cine de animación estos últimos años era “multiplataforma”, es decir, explotar un producto simultáneamente en salas, móviles y tabletas, el nuevo concepto que parece asociarse al futuro de los dibujos animados es la narración “transmedia”.

 “Una misma propiedad intelectual se desarrolla en varias plataformas, pero no de la misma manera. No creas una historia, sino un universo creativo, de forma que el todo representa más que la suma de las partes”, explica a Efe en el Cartoon Movie de Lyon el director académico del área de animación de la universidad U-tad, José Antonio Rodríguez Díaz.

 Un paradigma de producción “multiplataforma” sería la saga de Harry Potter, un libro que se desdobla en cine, videojuegos y juguetes siempre fieles a un mismo argumento, mientras que un ejemplo claro de concepto “transmedia” es el ecosistema generado por Star Wars, donde los argumentos evolucionan independientemente en cada película, serie, cómic…

 “Lo interesante es que el producto tenga vida más allá de la pantalla. Pero el proyecto es la locomotora y la película o la serie tiene que tener fuerza suficiente para tirar del resto”, matiza el vicepresidente de Dibus, productor en Dragoia y laureado con cuatro premios Goya, Manuel Cristóbal.

 Lo dice el máximo responsable de un foro que estos días reúne en la localidad francesa de Lyon a más de 700 profesionales de 34 países alrededor de 60 largometrajes de dibujos animados.

 Se trata de un evento que agrupa producciones con un presupuesto total de 380,7 millones de euros (423,9 millones de dólares), donde el 42 por ciento de los proyectos están dirigidos a un público familiar, el 15 por ciento a adolescentes y el 3 por ciento a niños en edad preescolar.

 Entre los títulos exhibidos se cuentan películas en concepto, como la producción serbia “Before You Wake”, sobre la vida del inventor Nikola Tesla; cintas en desarrollo, como la franco-alemana “Viki el vikingo”, o largometrajes terminados, como la española “Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo”.

 Pero más allá de funcionar como ágora para las relaciones públicas y motor de financiación y distribución internacional para la industria, Cartoon Movie permite además tantear las tendencias de un sector relativamente novedoso, que despegó en 1994 con la creación de DreamWorks tras casi un siglo de dominio incontestable de Disney.

 Facebook adquirió el año pasado la “start up” Oculus por 2.000 millones de euros (2.227 millones de dólares) y en 2015 empezará a colocar en el mercado los primeros cascos destinados al gran público.

 Mark Zuckerberg, el fundador de la célebre red social, está desarrollando un sistema que permita ver películas con ese tipo de gafas, de forma que el espectador pueda introducirse en la narración y desplazar la cámara según mueva la cabeza. (Efe/ La Nación)