Economía

Los desembolsos del FMI podrían empezar a llegar a mediados de mayo de 2024

Los primeros desembolsos del acuerdo técnico por USD 4.000 millones alcanzado por Ecuador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) podrían empezar a mediados de mayo de 2024, según proyecciones de la multinacional financiera estadounidense Morgan Stanley.

Eso se dará una vez que el Directorio del organismo multilateral apruebe el programa. Los desembolsos, que podrían empezar a darse a partir del 15 de mayo de 2024, podrían ser trimestrales, según prevé Morgan Stanley, en un informe sobre Ecuador publicado el 25 de abril de 2024.

El FMI anunció el 25 de abril de 2024 que llegó a un acuerdo técnico con Ecuador para un nuevo programa de crédito por USD 4.000 millones. El programa de crédito tendrá una duración de 48 meses. El acuerdo técnico alcanzado con el FMI luce un poco mejor de lo esperado, pues inicialmente la expectativa era que Ecuador acceda a desembolsos por USD 3.000 millones, dice Alejandro Arreaza, economista para la región andina del banco británico Barclays. Aunque aún queda ver cómo se distribuyen los desembolsos por año, Arreaza comenta que es muy probable que el FMI anticipe una buena parte en el primer año.

Pero Ecuador también tiene que pagarle al Fondo por deudas anteriores, por lo que lo líquido neto a recibir será menor a lo esperado, advierte Morgan Stanley. De hecho, de acuerdo con las proyecciones de Morgan Stanley, Ecuador podría recibir unos USD 1.839 millones en desembolsos del FMI durante 2024, pero este año tendrá que pagarle al FMI unos USD 403 millones (capital) Con eso, el dinero neto que Ecuador recibiría del FMI para cubrir su presupuesto estatal en 2024 será de USD 1.436 millones. En 2025, en cambio, recibiría desembolsos del FMI de USD 791 millones, pero tendrá que pagar al multilateral un valor superior, de USD 1.001 millones en capital. Para 2026, Ecuador recibiría del FMI unos USD 731 millones, pero los pagos que tendrá que hacer al Fondo suben a USD 1.049 millones al multilateral en capital. Finalmente, según Morgan Stanley, Ecuador podría recibir desembolsos de USD 593 millones del Fondo Monetario en 2027, pero tendrá que pagarle al FMI 1.236 millones en capital e intereses. Un esquema de los posibles desembolsos a recibir y los pagos proyectados por hacer al FMI, elaborado por Morgan Stanley.

De aquí que, en definitiva, el dinero que recibirá por el nuevo programa de crédito con el FMI permitiría a Ecuador refinanciar los pagos que debe hacer al propio Fondo en los próximos cuatro años y “daría algo de financiamiento o liquidez adicional” al Gobierno, dice Arreaza. Los pagos de los intereses al FMI también son una carga pesada y para los próximos años superarán los USD 600 millones al año, dice Morgan Stanley.

Acuerdo es positivo, pero la situación es aún difícil

De ahí que Morgan Stanley añade que si bien el acuerdo con el FMI es positivo y dejaría en una mejor posición a Ecuador, aunque el escenario es difícil para el país, sobre todo de cara a 2025 y 2026, cuando los pagos de la deuda se disparan. El signo de interrogación está sobre lo que decida hacer el nuevo Gobierno una vez que asuma el poder en mayo de 2025 y en cómo se cubrirán las necesidades de financiación de 2026, añadió la firma. De ahí que la multinacional financiera mantuvo en “neutral” su visión sobre Ecuador.

Una sorpresa podría estar en la revisión a los subsidios

Aun así, Morgan Stanley cree que dos sorpresas positivas podrían ser el retraso en el cierre del bloque petrolero ITT que debe darse en agosto de 2024 y una reducción de los subsidios en el corto plazo. Aún no se conocen los compromisos acordados entre el Gobierno y el FMI en la nueva carta de intención, pero, en todo caso, cualquier reforma profunda quedaría para 2025, una vez asuma el nuevo gobierno. Lo dice Siobhan Morden, directora gerente de Santander Investment Securities, que es parte del banco español Santander. Eso debido al cada vez mayor distanciamiento entre el Ejecutivo y Legislativo, tras la ruptura del partido oficialista ADN con el derechista Partido Social Cristiano (PSC) y el movimiento político correísta Revolución Ciudadana.

Sin embargo, el Gobierno de Noboa llegó al FMI ya con buena parte de la tarea “ya hecha”, debido a que en enero aprobó una reforma tributaria que aumento el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 12% al 15%. El exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, cree que es de esperar que la carta contenga compromisos del Estado ecuatoriano para una reducción de subsidios a los combustibles, pago de atrasos, bajar el déficit fiscal (brecha que se genera cuando los gastos superan los ingresos). Es lo que usualmente contiene las cartas de intención porque el problema de Ecuador sigue siendo el mismo: elevado déficit, abultados gastos, elevados subsidios a los combustibles. “Ojalá hayan incluido (una reforma) al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), que se estaba metiendo en (la carta de intención) 2019, pero el Gobierno se la sacó”, añadió Ortiz. Si bien un nuevo programa con el FMI es positivo, Ortiz cree que para que el riesgo país baje a niveles que permitan a Ecuador volver a emitir bonos en el mercado internacional el país debería reestructurar el pago de la deuda externa de 2026, que es donde está la preocupación de los inversionistas extranjeros.

Puerta abierta para otros multilaterales

Para Alejandro Arreaza, economista para la región andina del banco británico Barclays, el acuerdo con el FMI abre el apoyo de otros multilaterales. Tras el programa con el FMI, Ecuador podría conseguir, en total, unos USD 4.500 millones en 2024 de los multilaterales, dice Arreaza. De esa cifra, potencialmente unos USD 1.500 millones podrían provenir del FMI, y el resto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina CAF, el Banco Mundial, y otros organismos. De hecho, el 25 de abril de 2024, CAF anunció que su Directorio aprobó USD 800 millones en un crédito de financiamiento rápido, cuyo trámite se hizo en estrecha colaboración con el FMI. Será una suerte de préstamo puente hasta que concluya el proceso de aprobación definitivo del programa con el Fondo Monetario.

Fuente: Primicias