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Los desalojados vivían con menos de $2 diarios

La otra cara del desalojo en la zona de la Isla Trinitaria es la de los habitantes del lugar, son unas 40 familias que vieron cómo eran derrumbadas sus casas en medio de la desesperación e impotencia.

GUAYAQUIL. Una gran parte de los habitantes que fueron desalojados de la cooperativa ‘Mélida Toral’, en el sector de la Isla Trinitaria, en el Suroeste de esta ciudad, vive con menos de $2 por día, o menos de $60 por mes. De ese total, sólo pueden gastar menos de un dólar diario.

Un estudio del Banco Mundial fijan en $ 2 por día la línea internacional para definir a la población pobre. Y un dólar para determinar la pobreza extrema. Alexandra Velasco es una de las personas que sobrevive con esa cifra. Ella tiene tres hijos.

Velasco perdió su casa la semana pasada cuando fueron desalojadas más de 40 viviendas que se habían asentado ilegalmente en una zona protegida del Estero Salado, donde el Gobierno iniciará la construcción de un malecón en el lugar, de las cuales 3 familias registran una vivienda a su nombre.

Según datos del Registro de la Propiedad, 3 constan con residencia en otro sector de Guayaquil, 10 reciben el Bono de Desarrollo Humano (BDH) y otras 10 califican para recibir el BDH; mientras que son 7 familias las que no cuentan ni con vivienda ni reciben el bono.

Aquí, eran notorias las viviendas informales de caña y madera que se había levantado sin condiciones técnicas e invadían el espacio acuático. Esta perjudicada resaltó que el poco ingreso económico hace que no puedan acceder a un plan de vivienda gubernamental. Sobreviven bajo una de las cuatro carpas que coloco el Municipio de Guayaquil en el sector. Otras, con mayor suerte, se encuentran asiladas en los patios de sus vecinos.

Así como Alexandra, María Chalén es otra de las personas que vive en el lugar y que accedió a explicar que la mayoría de los desalojados no cuentan con un trabajo fijo ni las condiciones necesarias para adquirir una vivienda.

Ella y sus tres hijos se refugian por ahora bajo estas estructuras, levantadas en una de las calles del sector. En total, 160 personas fueron desalojadas tras un operativo en el que participaron más de 400 policías y dirigido por la Secretaría Técnica de Asentamientos Humanos Irregulares.

Sin embargo estas dos mujeres llegan a la misma conclusión, les ganó la desesperación y la preocupación y ante la situación, la frase final es una sola: “no sabemos que hacer”. (DO/La Nación)