Opinión

LOS DDHH: EL PRESIDENTE Y LA ALCALDESA…

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Hay una polémica en curso: el presidente Lasso, ha expuesto ante la ciudadanía, cuál es su visión y política respecto a cómo aplicar los DDHH en favor de criminales y delincuentes; y por otro lado, la señora alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, ha hecho lo propio, mediante un video de Tik-Tok, subido a las redes sociales…

La alcaldesa, es partidaria de aplicar una mano “mucho más dura” y firme contra los antisociales: señalándolos ante la ciudadanía, con fotografías y carteles, e inclusive, poniendo claramente en ellos, el nombre del Juez o Jueza que se encontrarían llevando esa causa -esto último, debido al altísimo nivel de Jueces o Juezas evidentemente corruptos, y “comprados” por las mafias enquistadas en el país- que liberan “a la vuelta de la esquina” a los antisociales, no bien son aprehendidos por la Policía Nacional…

El presidente en cambio -enmarcado en una actitud mucho más pasiva y tolerante- defiende un trato mayormente benévolo, considerado y casi de protección, hacia los delincuentes…

Como se sabe, los DDHH constituyen un conjunto de políticas en favor de TODOS los seres humanos del planeta -no solo de los delincuentes- que quedaron manifiestos en una Declaración realizada en 1948, por la recientemente formada Organización de las Naciones Unidas; estos derechos, conforme han pasado los años, se han ido ampliando y sofisticando en diversos ámbitos de acción, en favor de los ciudadanos del mundo, para ser hoy, un muy amplio espectro de “derechos y acciones” que estarían cobijados por esta DECLARACIÓN; que de otra parte, NUNCA llegó a ser, un TRATADO, al cual los diversos países, estén OBLIGADOS a respetarlo, en su forma de aplicación…

Lo que sí es cierto, es el concepto de UNIVERSALIDAD de los DDHH, pues deben cubrir y resguardar a TODO ser humano, sin distingo de raza, credo, filiación política, y demás características que definen a los hombres y mujeres del mundo…

Por lo tanto, es claro que un criminal, o un ladrón, o un terrorista, o un traficante de drogas, que es aprehendido por la justicia de un Estado, VULNERÓ PREVIAMENTE, los DDHH de otra u otros humanos (personas) y debe ser castigado y privado de su libertad -y de algunos otros DDHH más- consagrados en esa Declaración Universal; eso sí, con la Ley en la mano, y sin que tampoco por ello, pueda ser sometido a vejaciones, torturas o actos similares…

Cuando el nivel de criminalidad dentro de un Estado sobrepasa los índices razonables que presenta el conjunto de Estados, delata la falencia o inacción de ese Estado, ¡para haber preservado los DDHH de la GRAN MAYORIA de sus ciudadanos…! y DEBE CORREGIR…!

No es dable -en mi opinión- que, en este caso, se legisle en función de la minoría criminal, en detrimento de la gigantesca mayoría de ciudadanos que viven respetando las normas de civilidad y observancia de la Ley…

El caso de El Salvador, inferido por el presidente Lasso, como un camino desaconsejable -sin haber nombrado a esa República hermana- desconoce que antes de que el presidente Bukele, aplique CON LA LEY EN LA MANO, las duras políticas actuales contra los delincuentes, ese Estado estaba SECUESTRADO POR LOS CRIMINALES, ¡y había que actuar en resguardo de la inmensa mayoría…!

¿Está el Ecuador dentro de esos niveles de violencia y caos?

¡Yo diría que puede estar peor…! a la luz de la REALIDAD: en El Salvador, NO HA HABIDO las salvajes masacres carcelarias que han ocurrido aquí…y, por lo tanto, ¡estamos en estado crítico…!

¿Se compone esto, con mano firme o con benevolencia…?

Yo, en esta ocasión, ¡estoy con la señora alcaldesa…! ¡Sin la menor duda…! ¡Y si fuera un ciudadano salvadoreño, estaría muy agradecido con el presidente Bukele…!