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LOS CUIDADOS PARA LOS BEBÉS PREMATUROS

Cada año nacen unos 15 millones de niños antes de término. Sophia pasó 64 días en termocuna.

Sophia nació en abril del 2017. Tenía 30 semanas de gestación. Sus padres, Patricia Rodríguez y Jaime Garzón, se enteraron -a las 24 semanas- que el embarazo era complicado y que su hija no nacería a término.

Como cualquier padre, el miedo los invadió. Cada semana ganada era un triunfo, porque eso marcaba la diferencia entre la vida y la muerte de su pequeña.
Patricia tuvo que permanecer en reposo durante muchas semanas, porque tenía preeclampsia (aumento de la presión arterial), que ponía en riesgo a ella y al bebé.

El 20 de abril, a las 10:00, Sophia nació. Jaime permaneció con ella todo el tiempo, mientras Patricia se recuperaba. La recién nacida tuvo que permanecer en termocuna durante 64 días, con la angustia que esto traía para sus padres.

“Mi esposo me mandaba fotos de la bebé y se la veía larga y grande. Pero cuando la pude ver, a los dos días de nacida, me di cuenta que ella cabía casi en la palma de mi mano; pesaba 900 gramos”, relató Patricia.

El caso de Sophia no es extraño, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros (antes de las 37 semanas de gestación). Esto representa entre el 5 y 18% de los recién nacidos.

Patricia y Jaime estaban llenos de dudas, pero sus médicos y gente que había pasado por lo mismo les ayudaron a entender el proceso y a hacerlo más viable. Ambos decidieron convertirse en papás canguro, para que su bebita sintiera el calor y el amor de sus padres. Esto incide en el desarrollo y crecimiento de los niños.

Poco a poco, Sophia fue ganando peso y desarrollando sus pulmones. Sin embargo, al salir del hospital tuvo que permanecer con oxígeno por un tiempo, hasta que su cuerpo pudiera respirar sin problema.

Según la OMS, las complicaciones relacionadas con la prematuridad son la principal causa de defunción en los niños menores de 5 años, esto representa casi un millón de niños cada año. Los que sobreviven tienen una alta probabilidad de sufrir de algún problema visual o auditivo.

“Al hospital en el que estaba, que es privado, llegaban muchos casos derivados del IESS y del Ministerio de Salud. Allí vi el sufrimiento que tienen muchas madres que no solo están preocupadas de la salud de sus hijos prematuros, sino también de que no tienen para comer, no tienen dónde dormir, porque vienen de otras provincias del país”, contó Patricia.

Con esta experiencia nació un grupo de madres que han pasado por las mismas circunstancias y que tratan de ayudar a las que menos tienen. “Tener un hijo prematuro implica un desgaste emocional y económico. Nos organizamos para crear una red de madres que se llama Los Milagros Existen, porque nuestros hijos son un milagro, para ayudarnos entre madres de niños prematuros no solo en lo económico sino también en lo emocional. Tratamos de llevarles algo de comer o solo estar ahí para darnos apoyo psicológico”, dijo Patricia.

Ella dejó de trabajar para dedicarse a cuidar a su hija al 100%, porque necesitaba de atención prioritaria para que su desarrollo mejorara. Sin embargo, muchas mamás no pueden hacerlo porque deben seguir manteniendo su hogar.

Así, surgió la idea de crear una línea de ropa para prematuros, porque muchas de las prendas que se pueden adquirir son demasiado grandes para los bebés. La propuesta es que muchas madres se sumen.

Por: Revista Familía