Economía

Los cortes de luz en Ecuador comenzaron en octubre de 2023, con apagones sectorizados de hasta cuatro horas diarias, que han fluctuado.

Ecuador celebra las fiestas de Navidad en medio de una crisis energética, que ha obligado a racionamientos de electricidad. A pesar de los problemas de energía, centros comerciales, viviendas y edificios particulares no han escatimado en el uso de luces decorativas e, incluso, el Municipio encendió el gigantesco y tradicional pesebre en lo alto de El Panecillo.

Los racionamientos eléctricos comenzaron en octubre de 2023 con cortes sectorizados de hasta cuatro horas diarias, que fueron fluctuando por días. La medida empezó en el Gobierno del entonces presidente Guillermo Lasso, quien la justificó porque el país vivía «el peor estiaje no visto en los últimos 50 años». Hace una semana el Gobierno del actual presidente Daniel Noboa anunció el aumento en una hora de los cortes de electricidad.

Pero a pocos días de la festividad de Navidad, la ministra de Energía, Andrea Arrobo, dijo que volverían a dos, y poco después anunció que se suspendían hasta el próximo 1 de enero. «La medida se adopta tras la gestión técnica en el eficiente manejo de los embalses de las centrales hidroeléctricas y los resultados alcanzados gracias a la campaña ‘Ecuador se ilumina con tu ahorro’, que logró una reducción superior al 4 % del consumo de energía diaria», dijo Arrobo.

Pese a los racionamientos eléctricos, la población no escatimó en decoraciones. En el norte de Quito, por ejemplo, un rosario de luces forma un gran árbol de Navidad que decora los cuatro pisos de un edificio. También los centros comerciales tienen abundantes decoraciones interiores y exteriores, y bulevares, como el de las Naciones Unidas, en una zona comercial del centro-norte de Quito, presentan inmensos adornos navideños que inundan de luces uno de los costados del tradicional parque La Carolina.

Pesebre gigante

El 15 de diciembre de 2023, lo alto del cerro El Panecillo, en el centro histórico de Quito, el Municipio encendió el tradicional pesebre, considerado el más alto de Latinoamérica, ya que se eleva a 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Además, las figuras de los tres Reyes Magos miden entre 29 y 31 metros cada uno, mientras que la figura de San José, mide 38 metros, y el asno, la vaca y la cuna, 6 metros cada uno. La inmensa escultura de la Virgen de Legarda, que corona desde hace varios años El Panecillo, representa a la madre del Niño Jesús.

Claudia Otero, gerente general de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, justificó el conservar la tradición de encender el gigante belén, que se realiza desde 2005, «ya que las figuras se iluminarán con tecnología led, que es de muy bajo consumo energético, y en horarios establecidos».

Además, reiteró que la iluminación ornamental aporta al dinamismo de la economía, genera fuentes de ingreso para emprendedores y ahuyenta la delincuencia, porque los espacios públicos se vuelven concurridos.

Precisamente las decoraciones navideñas han atraído a miles de visitantes a la zona del parque La Carolina. Allí, se ve a familias enteras caminar entre arcos de luces de colores, pasear entre árboles navideños iluminados o tomarse fotografías cerca de coloridos renos, que resaltan en la noche por su iluminación, mientras vendedores ofertan sus productos.

Historia marcada por cortes de luz Luego de 13 años sin apagones, Ecuador volvió a los racionamientos este año, pero la historia de los cortes de electricidad no es nueva en el país. Por ejemplo, a finales de 1992 se instauró la llamada «hora Sixto», pues el entonces presidente Sixto Durán-Ballén dispuso que las actividades inicien una hora más temprano.

Así, se vio a niños con uniformes esperando el transporte escolar amparados por la luz del amanecer. «Es preferible este sacrificio de levantarse una hora más temprano, ¿o preferimos que haya racionamientos?» argumentaba el entonces Durán-Ballén sobre la cuestionada medida, que duró poco más de dos meses.

Pero los cortes de energía también fueron un problema en 2009, durante el Gobierno de Rafael Correa. En noviembre de 2009, el país enfrentó una nueva crisis energética grave, por la falta de lluvias para el funcionamiento de la Hidroeléctrica Paute.

De ahí que también hubo períodos de racionamiento de energía. Como en las ocasiones anteriores, ahora las pérdidas económicas en el sector productivo también se cuentan por millones, mientras se mantiene la incertidumbre sobre si las lluvias de fin de año y las acciones del Gobierno serán suficientes para comenzar 2024 sin racionamientos, u horarios de cortes de energía a la baja o al alza.

Fuente:  PRIMICIAS