Economía

Los bancos ganan 1.500 millones en márgenes con el alza de medio punto del BCE

Las cifras están claras desde que todos los bancos se aventuraron a publicar la sensibilidad sobre su margen de intereses a una subida de tipos de 100 puntos básicos, a 12 y 24 meses vista. El Banco Central Europeo (BCE) ha puesto fin a once años de sequía en los tipos de interés y ahora anuncia un alza de 50 puntos básicos, y llevará la facilidad de depósito a terreno del 0% de nuevo.

Tomando como referencia las previsiones realizadas por el sector, cada 50 puntos básicos de subida en el precio del dinero supone un aumento de más de 1.500 millones de euros en el margen de intereses de las seis entidades cotizadas con un decalaje de 12 a 24 meses.

Esta cifra es el mismo importe que aspira el Estado a recaudar a través del nuevo impuesto que quiere aplicar sobre lo que calificó como “beneficio extraordinario” del sector durante los dos próximos ejercicios, lo que supondría un total de 3.000 millones de euros, a priori, para los años 2022 y 2023.

La cuestión es que no es necesariamente cierto, ya que, con el retraso que arrastra la traslación de esta subida a la cuenta de resultados de los bancos, ese “extraordinario” (que es más bien una normalización) no se empezará a notar hasta bien entrado 2023, ya que no hay que olvidar que la facilidad de depósito parte de un tipo negativo del -0,5% y ahora se colocará en el 0%. Este viernes Gobierno y entidades financieras tendrán una primera reunión para detallar la nueva tasa.

Un 12% más de ingresos

CaixaBank cuenta con la mayor cuota de mercado por activos en España, del 27%, y con una cartera crediticia que está vinculada en un 75% a tipo variable y esto es gasolina para la entidad una vez que los tipos vuelvan a lo que eran hace algo más de una década. La previsión que maneja la entidad es la de un aumento del 25% en su margen de intereses por cada 100 puntos básicos de alza del precio del dinero en la eurozona. Esto llevado a la subida anunciada ayer por la entidad con sede en Fráncfort supone un crecimiento del margen de intereses del 12,5%, con 691 millones de euros más si se toma como referencia el dato de España (excluyendo BPI) de cierre de 2021, cuando ascendió a los 5.524 millones de euros. Solo el impacto que tiene la subida de 0,5 puntos porcentuales la entidad que dirige Gonzalo Gortázar representa casi la mitad del total que se calcula para el sector, de 1.500 millones de euros.

BBVA es la segunda entidad española con una sensibilidad mayor, del 20% de aumento del margen por cada alza de 1 punto porcentual. Teniendo en cuenta que en España esta línea de ingresos cerró 2021 en los 2.900 millones de euros, lo anunciado por Lagarde ayer le supondrá un aumento de 290 millones de euros a 12/24 meses vista. Para Santander esta cifra será de 275 millones de euros, con una sensibilidad del 15% sobre el margen; la misma que reconoce Bankinter (da una horquilla del 10% al 15%), con 96 millones más a contar en su margen; mientras que Banco Sabadell ingresará 169 millones con el alza de medio punto porcentual de los tipos. La entidad reconoce que su sensibilidad a 24 meses es del 14% sobre el margen.

Un mensaje incompleto

Del mensaje de ayer de Christine Lagarde hay que tener en cuenta que no solo la subida de tipos afectará al sector financiero. El mercado está pendiente de qué sucederá con los TLTROs que abren su próxima ventanilla de canje para en septiembre (a la que acudirán unos 1,2 billones de euros, según Barclays, de todas las entidades europeas), y es el dinero que presta el BCE a los bancos y por el que les retribuye con una media del 1%.

La incertidumbre continúa ya que ayer el BCE no entró en explicaciones sobre el futuro de las barras de liquidez, que suponen un extraordinario para el sector que se calcula en unos 1.000 millones de euros que dejarán, previsiblemente, de percibir.

“El timing para hacer cualquier tipo de modificación sobre los TLTROs no parece el ideal, teniendo en cuenta la alta incertidumbre que existe sobre el diseño de la herramienta de antifragmentación [llamada TPI, para contener la volatilidad en los diferenciales de los bonos de la periferia europea] y el impacto del alza en el tipo de depósito”, apuntan desde Barclays.

Esta nueva herramienta de contención de la volatilidad en el mercado de deuda será especialmente “beneficiosa para la banca italiana y española”, sostienen desde Moody’s teniendo en cuenta el elevado volumen de bonos domésticos que tienen en cartera. “A cierre de 2021, las entidades italianas contaban con 300.000 millones de euros en bonos gubernamentales domésticos y las españolas con otros 246.000, frente a los 42.000 de las portuguesas y los 30.000 de las griegas”, calculan desde la agencia de rating. El problema ayer fue la falta de concreción también de esta medida, que hizo dudar a la banca en bolsa.

Fuente: Revista El Economista