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Los afectados por la hipotecas cuentan sus historias en Ecuador

Su caso no solo se parece al de César Bolaños, sino que se repite en miles de historias de ecuatorianos por toda la península española.

ESPAÑA. Marcheline Rosero, su hija Joselin y César Bolaños tienen una lucha en común. Como migrantes ecuatorianos residentes en España, resisten, desde hace más de cinco años, las consecuencias de una estafa hipotecaria sin límites. Para explicar los pormenores de este abuso, por el que atraviesan miles de ecuatorianos; retornaron al país con un comunicado de cinco puntos firmados por representantes de comités de afectados de: Jaén, El Ejido, Málaga, Almería, Marsella, Pulpi, Marbella, Madrid, Sevilla, Vera y Granada. En el comunicado reiteran, además, su apoyo al gobierno de la Revolución Ciudadana, frente a los claros intentos de desestabilización.

Marcheline tiene hace 14 años la nacionalidad española y a pesar de hacer padecido polio y de movilizarse en silla de ruedas, logró conseguir empleo en Madrid. Luego vino la crisis, el desempleo y los términos abusivos de una hipoteca de vivienda que cuadriplicó sus cuotas mensuales. “La casa está a 35 años, he pagado ya 10 años, pero después se hizo imposible: de 600 euros al mes comencé a pagar casi 1.650”.

Su caso no solo se parece al de César Bolaños, sino que se repite en miles de historias de ecuatorianos por toda la península española. De ahí que desde el 2012, la Cancillería Nacional, intervino con un programa de ayuda y acompañamiento, en una primera instancia para conversar con los bancos, luego en la asesoría legal y, finalmente, en la asistencia psicológica y familiar

Ese apoyo, les ha permitido tener “voz” frente a este problema. De ahí que a nombre de la Asociación Nacional de Afectados, (Adasefi) y el Comité de Afectados de Barcelona, hayan sido delegados para contarnos sus historias. En el documento se manifiesta que en tres años, se hayan realizado al menos 40.000 asistencias legales a la comunidad ecuatoriana, con importantes resultados, como: “paralizar los desahucios y desalojos de miles de familias, traducidos en daciones de pago, quitas, alquileres sociales, negociaciones, reestructuraciones de deuda y paralizaciones de subastas”.

Ellos que lucharon por el Ecuador en otro continente, que fueron revictimizados en sus ilusiones, difunden una nueva historia a partir del apoyo recibido por el Estado, que a pesar de la distancia, no los ha defraudado.(Cancillería/La Nación)