Opinión

Lorenzo Servitje

La historia de este empresario es bastante particular. Su familia, de origen español, llegó a México en plena efervescencia de la Revolución mexicana.

Pocos años después del nacimiento de Lorenzo Servitje, en 1918, su padre abrió El Molino, una de las primeras pastelerías en México que pronto cobró notoriedad por sus pasteles monumentales.

Después de titularse como contador público en la UNAM, Lorenzo Servitje comenzó a hacerse cargo del control de ventas de El Molino hasta convertirse en gerente de la misma.

Su habilidad para manejar el negocio familiar pronto rindió frutos convirtiéndola en una de las panaderías más notables del país.

En 1944 su visión lo llevó a adquirir una de los primeros hornos para la producción masiva de pan de caja, fue así como comenzó la historia de Bimbo que años más tarde se convertiría en la empresa panificadora más grande del mundo, con presencia en mercados tan competidos como el estadounidense y el chino.

 

Fuente: Revista de Emprendedores Famosos de México