Opinión

L’Olivera

La cooperativa L’Olivera, situada en el pueblo leridense de Vallbona de les Monges, es un buen ejemplo de cómo las empresas pueden recurrir a la innovación social con éxito.

Porque, a partir de la producción de hasta 17 tipos distintos de vino y de cinco especialidades de aceite, esta cooperativa nacida en 1974 logra promover socialmente a personas con discapacidades psíquicas y en riesgo de exclusión, al tiempo que supone una alternativa económica viable a partir de los valores naturales de la zona.

El proceso es altamente manual, desde la poda hasta el etiquetado de los envases; un reflejo de una práctica respetuosa con el entorno y también de un espíritu de agricultura familiar. L’Olivera, que cuenta con un servicio de terapia ocupacional y un hogar residencia, emplea actualmente a más de 70 personas y su éxito ha dado lugar a la creación de una fundación y a una réplica de proyecto que, desde el año 2010, se encarga de gestionar los viñedos del Ayuntamiento de Barcelona y de fabricar el vino oficial de la ciudad.

Por: Red Creactiva