Ciencia

Logran cocinar el arroz y reducen a la mitad el número de calorías

Este método multiplica por diez el almidón resistente, que no es digerible en el intestino delgado, aportando por lo tanto menos calorías.

EE.UU. El arroz es el alimento básico para 17 países de Asia y el Pacífico, nueve naciones de América del Norte y del Sur y ocho países de África, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). No es un alimento especialmente calórico, pero en función de la cantidad y del modo de cocinarlo puede serlo.

El arroz blanco cocido contiene aproximadamente 190 a 215 calorías. Pero pueden ser muchas menos con el método de cocción creado por científicos de Sri Lanka, que reduce en un 50% el número de calorías que absorbe el cuerpo. La preparación del cereal se basa en añadir una cucharada de aceite de coco en la olla cuando el agua está hirviendo, luego echar el arroz, cocerlo 40 minutos a fuego lento, dejarlo reposar en el frigorífico durante 12 horas y luego calentarlo de nuevo para su consumo.

“Lo que logré con mi investigación fue cambiar la estructura del arroz”, explica Sudhair A. James, un estudiante de 22 años de Ciencias Químicas de la Universidad de Colombo (Sri Lanka), que presentó recientemente su hallazgo en la Reunión Nacional de la Sociedad Americana de Química, en Estados Unidos.

Con su descubrimiento James quiere hacer frente a “la crisis global” que supone la obesidad. “Quisimos encontrar una solución con base alimentaria que pudiera prevenir y hacer frente a esas crisis creciente”, asegura el investigador, que ha trabajado ocho meses en la elaboración del estudio.

De acuerdo con el estudiante cingalés, la clave está en el almidón, que es el principal componente del arroz, y en concreto en los dos tipos que hay: uno denominado resistente y otro no resistente. Mientras que el almidón no resistente metaboliza los carbohidratos en glucosa y otros azúcares simples y luego estos son absorbidos por el torrente sanguíneo; el resistente no es digerible en el intestino delgado, aportando por lo tanto menos calorías.

James descubrió que con su modo de cocción del arroz se multiplicaba por diez en el cereal el almidón resistente, lo que reducía de manera drástica el número de calorías que debía quemar el cuerpo humano para que estas no se transformasen en grasa. “Creemos que podríamos desarrollar un método universal para cocinar todos los alimentos que contienen almidón –como por ejemplo el pan–, los cuales podrían ser nutritivos al tiempo que combaten la obesidad”, sentenció un optimista James. (Efe/ La Nación)