Opinión

 ¡LO QUE FALTÓ DECIR DEL HOTEL QUITO…!

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

 

 

He leído con detenimiento, el acertado y oportuno artículo -publicado en LA NACION, bajo la firma de Marcelo Larrea Cabrera- en pos de revertir jurídicamente la muy opaca “transacción”, que en época del más corrupto gobierno que ha sufrido el Ecuador durante su época republicana -el presidido por Rafael Correa Delgado- hizo que este complejo arquitectónico de indudable valor como tal, vaya a dar a manos de personajes chinos, absolutamente desconocidos.

Esta transacción, por valor irrisorio, y estructurada mediante tretas jurídicas, propias de esa gavilla de mercachifles, que hoy unidos a otros de los mismos credos -e Ignorantes del sentimiento nacional- solo ven la posibilidad de lucrar, introduciendo fajos de billetes en sus bolsillos, mientras afean en mayor medida a lo que ya lo han hecho, a Quito, ciudad que otrora, era poseedora de un paisaje urbano bello y armonioso…

Sin embargo, de lo dicho, el largo y aparentemente completo escrito, bajo la firma de Marcelo Larrea Cabrera, este ADOLECE de haber incluido algo fundamental:

Indicar por qué se lo hizo, para qué se lo hizo, ¡y sobre todo! quien lo hizo, ¡para beneficio de la ciudad Capital…!

Estas las razones, que OBLIGAN A COMPLEMENTAR lo dicho, en honor a la historia de la ciudad y al GRAN QUITEÑO que fue, además, uno de los más patriotas Presidentes que ha tenido el Ecuador, y cuyas manos quedarían siempre limpias, a la vez de llenas de obras estructurales y trascendentes para el País, cuando éste era muy pobre en su economía: hablo de Camilo Ponce Enríquez…!

El Hotel Quito, fue PARTE DE UN GRAN PLAN DE OBRAS realizadas por el gobierno de Ponce Enríquez, que incluyeron: la construcción de la antigua Terminal del Aeropuerto Mariscal Sucre, la construcción del Palacio Legislativo, la construcción y remodelación del Palacio de Najas, sede de la Cancillería ecuatoriana, la remodelación y adecentamiento del Palacio de Carondelet (que no era utilizado debido a su deterioro) más otras obras menores, en pos de recibir en el Ecuador y específicamente en Quito, de manera digna a las Delegaciones de toda América a la IX CONFERENCIA PANAMERICANA en 1960.

Mano derecha del Presidente Ponce Enríquez para concretar este magno plan, fue el entonces joven Ministro de OOPP de su gobierno, Sixto Durán Ballén Cordovéz, quien luego sería: no solo también, Presidente Constitucional de la República, sino el más importante Alcalde de Quito en su historia, realizando obras fundamentales para su urbanismo futuro, sin las cuales hoy, su funcionamiento como ciudad, sería inviable.

Desde su fundación, el Hotel Quito, fue el mayor y mejor hotel de la ciudad, que bajo la acertada gestión de la Cadena Intercontinental -uno de los grandes jugadores de la hotelería mundial- no solo dieron lustre a este hotel durante 40 años, sino IMPORTANTES RÉDITOS ECONÓMICOS AL IESS, su propietario, desde el final del gobierno de Camilo Ponce Enríquez…

¡Todo esto sucedía! ¡cuando el Partido Social Cristiano -creación de Camilo Ponce Enríquez con Sixto Durán Ballén Cordovéz como uno de sus primeros afiliados, era eso! Social, Cristiano, de obras fundamentales y de manos impolutas…!

Esto, es bueno recordarle hoy, al señor Alfredo Serrano, actual Presidente del PSC, quien tal vez por ignorancia, o debido a una inentendible maledicencia, hace en radioemisoras su “análisis histórico” de la tienda política que hoy preside, solamente desde 1984, cuando León Febres Cordero accedió al poder, y NO desde 1952, cuando el PSC se creó, a manos de los ecuatorianos antedichos…

La gestión de obras de aquel gobierno en Guayaquil, fueron también estructurales:  la construcción del Puerto Nuevo, la construcción del Terminal del Aeropuerto Simón Bolívar, la construcción del Estadio Modelo, el inicio de la construcción del Puente sobre el río Guayas y otras más, son fiel testigo de ese prolífico gobierno con profundo sentido nacional…

Por lo dicho, se aplaude la acción complementaria, impulsada desde dentro de la Dirección del IESS, por Eduardo Peña Hurtado, en pos de recuperar -lícitamente para el IESS- este importante bien inmueble en la ciudad de Quito.