Opinión

LO IDEAL VERSUS LO REAL EN EL MAG

Ing. Agr. Pedro Álava González M.Sc.
U.S.A

 

Mi tarjeta de identidad profesional se sostiene en discrepar las ideas evitando devaluar a las personas, solo así se promueve un ambiente de respeto, tolerancia y colaboración que es fundamental para el desarrollo y la cohesión de una sociedad.

En anteriores escritos he resaltado la importancia de planificar a favor del sector agropecuario de antemano las acciones y objetivos claros y paralelamente, he destacado lo más esencial, valorar el costo de dichos planes y buscar los recursos económicos oportunamente.

Esta visión es la “condición ideal’ para honrar lo ofrecido en campaña y marcar un cambio positivo con los estilos estériles anteriores del manejo de la política agropecuaria; en fin, sin embargo, esta condición idealista para todos los candidatos con mayor posibilidad de llegar a Carondelet, es perder el tiempo pues para todos resulta mucho más fácil circunnavegar políticamente el tema agropecuario y solo ofrecerle al país y al agro, 2 o 3 insumos necesarios en el sector como: semilla de calidad, fertilizantes y asistencia técnica y más nada porque lamentablemente muchos candidatos son sectarios a favor de otros grupos económicos, al desconocer las interioridades del AGRO; y para ellos resulta tan difícil como querer piñizcar un parabrisa. El ignorar la existencia de muchos factores limitantes es condenar al sector agropecuario eternamente.

Mi sana recomendación es no solo depender del genio (Asesor de campaña política) sino paralelamente reunirse de un grupo de expertos profesionales del agro, que ofrezcan su experticia gratuita y voluntaria en la planificación seria y patriótica a favor del desarrollo del sector como un aporte en beneficio del país a través del candidato de sus preferencias electorales, de tal suerte que si gana, tendría un plan de ejecución y un medio de seguimiento y evaluación como gobernante para realizar ajustes y enmiendas para su correcta realización, solo así se hace patria, si pierde, esta planificación seria su vademécum agropecuario para las próximas elecciones.

En efecto, ¿si lo mencionado en el párrafo anterior es utópico y sinceramente queremos reactivar el Agro solo nos queda entender que es la “La condición real”? la respuesta es muy sencilla: es continuar haciendo rutina con pocos avances por más capaz y experimentado quien sea nombrado como secretario de agricultura pues es la única opción.
Ahora bien, si al MAG llegase un profesional que goce de la confianza en firme del primer mandatario para poder redirigir un cambio en los presupuestos del MAG y devolverle al ministro el control en Ban Ecuador, ¡la suerte del Agro seria otra indiscutiblemente! Su primera acción seria modificar impajaritablemente el uso del presupuesto aprobado por el gobierno anterior que existe en la secretaria nacional de planificación del año inmediato anterior como gran primer paso.

La siguiente gestión es ajustar su nueva planificación esperando recibir asignaciones extrapresupuestarias adicionales a los presupuestos aprobados a favor del MAG que en un 90% son utilizados para sueldos y salarios de los técnicos en las 22 provincias del país donde está presente el MAG, por lo cual se requiere sensibilizar al primer mandatario para recibir asignaciones extrapresupuestarias adicionales y paralelamente, restructurar el Ban Ecuador y hacerlo funcionar como un banco de fomento a favor del campesino y pequeño agricultor con asistencia técnica incluida como debe de ser.

La agricultura es una parte fundamental de la economía del Ecuador así se la pretenda minimizar, y su gestión requiere una combinación de visión estratégica, planificación a largo plazo y asignación adecuada de recursos mediante créditos de fomento y para ello, el ministro del MAG tiene que volver a presidir el BanEcuador y no personas que no entienden el concepto de apoyo a favor del Agro.

Expresado de otra forma; en estas circunstancias, La planificación del sector agrícola se la debe realizar con la seguridad del apoyo arriba mencionado de tal suerte que los cambios presupuestarios tienen que marchar a par y paso de los cambios que el nuevo ministro del MAG, cambie en los objetivos del MAG, con nuevas metas y estrategias para el desarrollo sostenible del sector. Esto incluye la identificación de áreas clave para la inversión, la implementación de tecnologías agrícolas modernas, la promoción de prácticas agrícolas sostenibles y la gestión de riesgos.

Además, los recursos financieros, humanos y tecnológicos son esenciales para ejecutar cualquier plan. Sin recursos adecuados, incluso el mejor plan puede enfrentar dificultades para implementarse. El ministro de agricultura necesita trabajar en colaboración con otras instituciones gubernamentales, el sector privado y la sociedad civil para movilizar y asignar recursos de manera efectiva.

En resumen, la planificación y los recursos son aspectos críticos para el éxito de la gestión agrícola, y un ministro de agricultura de tales talantes no puede ser un ministro de ejercicio de ciclo corto, pues el perjuicio al sector seria inmensurable si deseamos con asistencia técnica incluir al beneficio del crédito a favor del pequeño campesino y mediano agricultor para lograr un desarrollo agrícola moralmente justo, sostenible, inclusivo y eficiente.