Opinión

LO BUENO, LO MALO Y LO INCUMPLIDO.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

Al cumplir el primer año de gestión administrativa, el Gobierno del Encuentro todavía no encuentra soluciones de forma y fondo debido a la escasa capacidad de sacar al país adelante con soluciones efectivas y, más que todo, duraderas en tiempo, espacio y lo más importante: en factibilidad y credibilidad.

No hay que dudar que lo bueno hay que reconocerlo, en este caso la vacunación y el ordenamiento económico, aunque con la falla que todavía sigue afectando a los más necesitados y a la producción nacional de alimentos, bienes y servicios exportables.

De lo malo mucho. Partiendo del horrendo hecho de gobernar acoplado al enemigo que sigue infiltrado con el beneplácito del Palacio de Carondelet y con la voracidad acostumbrada continúan con sus intentos de apropiarse de lo ajeno como infractores con influencias tras los bastidores del poder de decisión.

Lo incumplido es lo peor y abundan en un pequeño país desangrado por la violencia generada por herencias aberrantes que el ejecutivo y fuerzas del orden todavía son incapaces de controlar, peor erradicarla y lo más peligroso es que siguen con tendencia al alza, los incumplimientos son múltiples entre los que destacan además la seguridad jurídica no respetada y la falta de cumplimiento a un código de ética promulgado por el propio Presidente que hasta hoy sigue siendo solamente letra muerta.

Presidente bájese de la nube rosada del poder, asiente bien los pies sobre la tierra y elimine todo lo que hiede al estiércol progresista que lo acompaña, al que Ud. debería tenerlo bien identificado y si no es así, su personal de seguridad e inteligencia si sabe quiénes son y en que ocupan su tiempo.