Opinión

Lo bueno es mucho más

Jorge Gallardo Moscoso/Guayaquil

No lo había visto antes. Parece que originalmente circuló en México en 2018. Recién, a través de un grupo de WhatsApp, llegó a mis manos y me pareció interesante. No sé quién es su autor y por eso no lo cito. Ahora, tomándome licencias de hecho, el texto al que me refiero y que ha sido adaptado para los ecuatorianos, lo copio con una u otra pequeñísima edición en aras de no herir la susceptibilidad de nadie e inclusive no pretende siquiera que a “quien le caiga el guante se lo chante”. El propósito es reflexionar y dar valor a lo que más importa: el Ecuador y su gente. Espero que quienes lo lean y escuchen por primera vez lo disfruten y los que ya lo conocían que lo vuelvan a hacer, que no es tiempo perdido. Esto dice así y abro comillas:

“El extranjero del mundo desarrollado dice y pregunta: Hola, ¿de dónde eres? El ecuatoriano responde: Hola, soy de Ecuador, y el extranjero anota: ah, de la tierra de los narcos, la marihuana y la coca; la corrupción, políticos sinvergüenzas, Odebrecht, jueces vendidos, policía no confiable, crímenes, extorsiones… Entonces, el ecuatoriano lo interrumpe y acota: disculpe, ¿usted es adicto verdad?, y el extranjero, sorprendido, responde: no, ¿por qué?

“El ecuatoriano replica: porque si usted fuera deportista me habría identificado con Alberto Spencer, Andrés Gómez, Jefferson Pérez, Richard Carapaz, Neisi Dájomes, Moisés Caicedo, Piero Hincapié, etcétera, y si usted fuera un poquito ilustrado me habría preguntado sobre las grandes culturas como la Valdivia, Machalilla, Chorrera, Caranqui, Quitus, Puruhá, Cañari o Palta. Quizás, me habría hablado de los Tsáchilas, Cofanes, Shuaras, Kichuas, Secoyas, Waoranis y otros.

“Además, amigo extranjero, si usted hubiera investigado un poquito o habría recorrido algo de mi país, sabría de la riqueza de nuestras reservas arqueológicas, la trascendencia de nuestras ciudades coloniales, la historia de nuestra independencia emulada en América. Se encantaría por la belleza de nuestras playas, nuestra biodiversidad única, codiciada y envidiada por tantos; quedaría extasiado por nuestras patrimoniales y extraordinarias Islas Galápagos, los bosques nublados y sus fantásticos climas.

“Me habría identificado, asimismo, con nuestros grandes pintores y escultores como Guayasamín, Endara, Kingman, Egas, Tábara, Miguel de Santiago, entre muchos más reconocidos mundialmente. También, me hubiera identificado con cantantes como Julio Jaramillo, los Miño Naranjo, Margarita Laso, Paulina Aguirre, Mirella Cessa, Paulina Tamayo, Gerardo Mejía, entre muchos otros que deleitan a tanta gente alrededor del planeta. Y si usted fuera gourmet me habría preguntado por el origen del mejor cacao y del mejor banano de la tierra, los cebiches y encebollados, el café, la colada morada con guaguas de pan, el mote pillo, los encocados, las tongas y otra infinidad de platillos

“Sin embargo, veo que solo conoce al proveedor de su adicción y de los males que hoy nos aquejan, pero quiero probarle que Ecuador es mucho más de lo que la gente cree. Sepa que la gran mayoría de ecuatorianos somos honestos y que abrimos las puertas de nuestro país a los visitantes, que se encantarán de conocernos. Sepa usted que el Ecuador es aún muchísimo más maravilloso de lo que yo pueda contarle”. Hasta aquí el texto copiado, y yo agrego: que cada cual saque sus mejores conclusiones.