Tecnociencia

Limpieza personalizada por medio del wifi

La firma especialiada iRobot lanza la nueva versión de su popular robot aspirador e introduce un mejor sistema de recogida y ofrece la posibilidad de sacarle partido por medio de una aplicación

EEUU. Mientras nos acercamos a un futuro robotizado, en el que las máquinas estarán presentes en el hogar, existen dos líneas conceptuales para diseñar lo que viene a ser el hogar inteligente. Los que creen que el centro de la vida digital será alguna especie de robot humanoide que canalice los otros aparatos electrónicos y la visión, tal vez más acertada a medio plazo, de electrodomésticos que «hablen» entre sí pero sea bien el teléfono móvil o la pantalla del televisor que ejerzan de controladores.

La idea que maneja iRobot, cuyo fundador Colin Angle es un visionario y descarta la idea de robots de estética humanizada, se acerca más a esa postura. Con su robot aspirador Roomba 980, el último modelo y más avanzado de la marca americana hasta la fecha, se recorre un gran paso en comparación con las versiones anteriores. Este electrodoméstico, que ya ha vendido más de 14 millones de unidades, es más inteligente. Es capaz de limpiar toda la casa gracias a una navegación visual. Pero una característica distintiva es su conectividad Wifi. Gracias a conectarse a una aplicación para dispositivos móviles (iOS y Android), el usuario puede encender el aspirador desde cualquier lugar.

Esto, que parece una nimiedad, supone una gran ventaja, ya que desde la «app» se puede utilizar el robot cuando más convenga sin interferir en la vida social o laboral. Es decir, se puede activar cuando nos estamos aproximando a nuestro hogar. Otra de las posibilidades es programar, desde la misma «app», hasta siete veces de limpieza por semana, con lo cual el usuario puede dedicarse a otras tareas.

También permite seleccionar el modo de limpieza (una o dos pasadas, bordes, alfombras), así como consultar información útil como la situación de la limpieza en tiempo real. Cabe destacar que es capaz de aumentar el rendimiento de la limpieza de forma automática en el momento que detecta que está limpiando en alfombras o moquetas. Eso sí, los enseres de mayor tamaño es incapaz de recogerlos a la primera pasada. Da a veces sensación de que requiere de varias pasadas para comprobar una limpieza apta.

Pero es es esa capacidad de monitorización de las labores de limpieza la que lleva a construir un mapa informativo en donde se puede conocer las zonas aún no recogidas así como La sincronización es sencilla. Una vez descargada la aplicación (iRobot Home App), tan solo hay que activar dos botones simultáneamente configurados desde el aspirador. Se detecta la red wifi local y, en unos segundos, ya está preparado.

Replicando el diseño circular del que ha hecho gala -a juicio de sus creadores este concepto es más útil y práctico para la entrada y salida de las habitaciones- y con un grosor ligeramente más fino que sus predecesores, este modelo incluye nuevos sensores más sensibles para limpiar toda una vivienda o, únicamente, una planta. Incorpora un sistema de de localización visual diseñado para almacenar y reconocer el entorno. De esta forma, «conocerá» muebles y otros aparatos existentes en las habitaciones. Las primeras pasadas, no obstante, sirven a modo de reconocimiento, pero una vez completada esta tarea iRobot 980 va a tiro hecho. ¿Cómo lo hace? En varias visiones, trazando en líneas paralelas y girando alrededor de cada enser.
La recarga es también sencilla. Cuenta con una base de carga y, también de forma automatizada, el robot viaja hasta el punto para proceder a descansar. El tiempo es más bien escaso para completar la carga, en menos de una hora se puede realizar. La autonomía supera ligeramente las dos horas. Cabe decir que el ruido procedente de sus engranajes de limpieza se aprecia, pero no al nivel de las aspiradoras convencionales que suponen a veces un infierno para los oídos. Su precio: 1.199 euros. (ABC.ES/La Nación)