Economía

Ley de Justicia Laboral no genera confianza, según Arosemena

A partir del próximo año las empresas no podrán generar contratos fijos, pero los contratos que se concretaron hasta el 19 de abril continuarán vigentes hasta la fecha establecida.

GUAYAQUIL. El presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Pablo Arosemena, aseguró no estar de acuerdo con la aprobada Ley Orgánica para la Justicia Laboral y Reconocimiento del Trabajo en el Hogar, que el pasado viernes recibió la firma de ejecutarse de parte del presidente de Ecuador.

El motivo, según Arosemena, genera desconfianza luego de la eliminación de los contratos fijos que, a su criterio, implicará más rigor al momento de contratar a un nuevo empleado, perjudicando principalmente a la población joven que inicia una carrera laboral y que no cuenta con la experiencia suficiente para convencer a sus empleadores.

Este tipo de contrato se celebraba con un tiempo mínimo de 1 año, o máximo dos, que estaba contemplado en el artículo 14 del Código de Trabajo, pero la reforma ya no lo contempla. Según opiniones de autoridades del Gobierno, el contrato a plazo fijo es caduco, pues hace posible despedir a un trabajador luego de 2 años sin que exista indemnización o razón alguna.

“La progresión nacional de las cosas es que cuando hay una relación de trabajo fructífera, es buena para las dos partes, es normal que el trabajo se alargue y se convierta en algo indefinido, es algo natural, pero si tratas de forzar las cosas lo que se termina consiguiendo es desincentivando al empleador a contratar a la gente que tiene menos experiencia laboral”, declaró el Arosemena, durante una entrevista a radio Sonorama.

Acotó que en la actualidad, 6 de cada 10 desempleados son jóvenes de menos de 36 años.

Durante su intervención el titular pronosticó un futuro incierto para dicha población que abogue por un empleo, durante los siguientes meses porque “Va a tener un impacto sobre la gente joven”.

Y se preguntó: ¿La Ley Laboral incentiva al empresario a generar más gastos, a hacer negocios?, si la respuesta es no, pues entonces nosotros pensamos que la ley no es positiva.

Con éste criterio coincide Patricia Vélez, presidenta de la Cámara de la Pequeña industria del Azuay, considerando que incluso el tiempo de prueba de tres meses es limitado, ya que para conocer el real desenvolvimiento de una persona dentro del trabajo debería ser mínimo en seis meses.

En la normativa vigente se mantiene el tiempo de prueba de 90 días, luego de ese plazo el empleador estará obligado a contratar al empleado indefinidamente.

“Desafortunadamente la práctica nos ha demostrado que, muchas veces, pasados los tres meses en que alguien empieza con buen ánimo y disponibilidad, pasa ese tiempo y no hay esa misma productividad y operatividad de quien se ha contratado”, comentó la empresaria.

Según declaraciones del Ministro de Trabajo, Carlos Marx Carrasco, “más del 60% de los contratos durante los últimos 3 o 4 años han sido contratos de plazo fijo, en tanto que los contratos de plazo indefinido han sido bastante inferiores, no más de un 10%. (…) ”,y se espera que con esta normativa se logre mayor estabilidad laboral para los ciudadanos ecuatorianos. (VBF/La Nación)