Opinión

Leña del árbol caído

Henry Silva Viteri

henry.48@hotmail.com

Es muy fácil hacer leña del árbol caído, aunque todavía el sombrío árbol socialista siglo XXI no ha caído. Es nuestra obligación sacar de raíz ese mal árbol bajo cuya sombra se han cobijado las más grandes injusticias, abusos, atracos, pérdida de la nacionalidad entregada  a China y actos tremendos de corrupción que están siendo investigados.

Debemos derribar ese árbol, hacer leña de ese árbol caído y con esa leña hacer una hoguera, pero no una hoguera bárbara sino una hoguera justa en donde deben arder los males causados en la triste década robada y los causantes de estos males. Necesitamos gruesas ramas que produzcan un gran fuego, fuego en donde deben arder los que nos llevaron al bajo crecimiento económico, los que manejaron la economía; economista como la exministra Viteri que en un programa de televisión frente a las cámaras no tuvo vergüenza de decir que el pueblo está feliz con los causantes de la catástrofe económica que atraviesa el Ecuador. El crecimiento entre los años 2007 al 2015 fue de 3.9%, gracias al crecimiento del estado obeso creado y los gastos superfluos de los verde-flex.

De ese árbol podemos sacar otra gruesa rama que alimente la hoguera en donde se consumirán los que nos han sumido en la más grande deuda que tiene el Ecuador, si consideramos los valores que la gente de manos limpias y uñas largas  podrían haber maquillado el porcentaje real de la deuda ecuatoriana llegaría casi al 90% del PIB.

Con el combustible que la refinería produce y el petróleo excremento del diablo alimentemos el fuego para que se  consuman quienes nos llevaron a ser dependientes del petróleo, nuestra riqueza siempre estuvo en el agro, primero el cacao y luego el banano hasta que comenzó la explotación del petróleo y cuando llegaron los de mentes lúdicas maquinaron la más grande red de corrupción que hemos tenido, entregaron la mitad de nuestra reserva de oro a Goldman Sachs, han negociado bonos con intereses de chulqueros, buscaron al FMI que según el dictador fue quien impuso el Neoliberalismo y gracias a que estamos dolarizados no pudieron emitir dinero para sumirnos más en la miseria.

Gracias a los alzamanos que han aprobado leyes impúdicas, la inversión extranjera nos dio la espalda, somos el país con menor inversión extranjera de la región; por eso busquemos de ese árbol que vamos a derribar en febrero una gruesa rama para alimentar el fuego en donde se consumirán los borregos de la asamblea.

Por último, para que ese fuego sea un fuego eterno busquemos una rama que siempre esté encendida para que ardan los causantes de la pobreza en la que se encuentra sumido la mayor parte de la población ecuatoriana, son tan ardientes de corazón los verde-flex que con amor se han inventado una serie se clasificaciones para ocultar la pobreza y el desempleo.

Quememos en esa hoguera las absurdas leyes que coartan la libertad de expresión, la que ha llevado a nuestros jóvenes al consumo de drogas, regalo y herencia que nos deja este gobierno; pésima educación controlada por una serie de “intelectuales” que no permiten que nuestros jóvenes escojan una profesión y dejan sin estudiar y preparar a una gran parte de estudiantes, quememos en esa eterna hoguera el Ministerio del Buen Vivir, porque es para que los escogidos vivan bien. Acabemos de raíz con este oscuro árbol en cuya negra sombra se han cobijado la escoria de la política ecuatoriana.

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