Opinión

LAS ÚLTIMAS PROTESTAS UNIVERSITARIAS EN LOS E.E U.U. DE NORTEAMÉRICA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

 

No hay que tener ninguna duda peor mucho tiempo para pensar en el origen de los nuevos movimientos radicales que últimamente están ocurriendo en varios estados de la primera potencia mundial, situación que se presenta como novedad en los últimos dos o tres años, las mismas que son reprochadas sin la contundencia de años anteriores, escenario que empeora frecuentemente creando serias dudas e incertidumbres sobre lo que pueda ocurrir en el futuro cercano.

Las autoridades norteamericanas correspondientes, responsables de la seguridad ciudadana son consideradas como las más eficientes del mundo, pero a lo mejor no se están dando cuenta que dentro los millones de indocumentados que ingresan ilegalmente también llegan infiltrados, agitadores profesionales y malandrines que envenenan la mente de la juventud ávida de explorar otras formas de vida comunitaria.

A esto súmele la facilidad manifiesta para conseguir drogas alucinantes, incluyendo las químicas que las consiguen en cualquier esquina de cualquier estado. La consumen inhalada, ingerida, fumada o inyectada. Algunas personas la combinan con drogas recreativas como la marihuana o con otros fármacos.

No hay ningún tipo de censura para medios de comunicación, series de televisión y redes sociales en las que algunas oportunidades se dedican a hacer una apología de los censurables delitos, aprovechando la mal concebida “LIBERTAD DE EXPRESIÓN”

La falta de moral y ética de muchos padres de familia también es un factor que merece un profundo estudio y actualización de los principios fundamentales de la existencia pacífica entre seres humanos racionales.