Opinión

Las siete Trumpetas del Apocalipsis

Santiago Villa

@santiagovillach

 Diario El Espectador de Colombia

El viernes, Donald Trump le arrebatará a Nicolás Maduro el título de ser el presidente más despreciado de América. Los únicos artistas que, para el día de su posesión, han aceptado celebrar esta deshonra, son el ganador de un concurso nacional de cazatalentos y una banda que, coincidiendo con su nombre 3 Doors Down, tiene tres canciones famosas.

Se han negado Elton John, Celine Dion, Moby, Andrea Bocelli y Charlotte Church, entre otros. Resulta un agridulce premio de consolación que estos personajes hayan hecho valer su prestigio sobre el dinero, y no canten al son de estas siete “Trumpetas” que anuncian el fin -o al menos la interrupción- del mundo tal y como lo conocemos:

1. La ilegalidad. Si bien el desdén hacia la ley por parte de los presidentes de Estados Unidos tiene una larga tradición, al menos personajes como Richard Nixon se vieron acorralados. Donald Trump jamás reaccionaría con una renuncia. El nuevo presidente se regodea en afirmar que las reglas son para los tontos, así que podemos prever una presidencia con un manto de cínica ilegalidad. En una entrevista de 2013 con David Letterman, Trump dijo que el presidente debería legislar sin la aprobación del Congreso, de ser necesario. Esas leyes pueden no ser legales, “pero demandarlas tomaría al menos tres años, entretanto, el hecho ya se habría consumado”.

2. Persecución a la prensa. Ante el embate de mentiras los principales ojos vigilantes serán los de la prensa. Aunque en Estados Unidos la tendencia de perseguir a la prensa tampoco es nueva, como lo demuestra el acoso a Julian Assange, se suelen observar ciertos límites que Donald Trump ya cruzó. Ha mandado a callar y ha echado a periodistas de sus ruedas de prensa, y ha demandado a otros. Una ráfaga de demandas por parte del imperio Trump podría ser, repitiendo el ejemplo de Rafael Correa, la ametralladora que silenciará las críticas. A esto se le suma que nunca antes un presidente de Estados Unidos había tenido como propuesta de campaña atacar a los medios de comunicación.

3. Amenaza ecológica. El nombramiento del director ejecutivo de Exxon-Mobil como Secretario de Estado abre las puertas para una desaforada exploración petrolera ruso-americana en el hemisferio norte. El que Estados Unidos abandone la bandera de la lucha contra el cambio climático en su momento más crítico parece una tragedia de ciencia ficción.

4. Acelera el fin de la Unión Europea. La Unión Europea es la expresión política más ambiciosa de la era liberal que le siguió a la caída del muro de Berlín, y la era Trump acelera su decadencia. Al no tener a Estados Unidos -ni a Gran Bretaña- como un aliado ante los retos de la deuda y la inmigración, la fuerza de gravedad de la ultraderecha seguirá deshaciendo los hilos de la UE.

5. La intolerancia. Para bien y para mal, los presidentes son un ejemplo de liderazgo. Donald Trump demuestra que el irrespeto, la burla, la deshonestidad, el sexismo, el racismo y la intolerancia se premian.

6. Un Medio Oriente impredecible. El caballo de batalla de Trump contra el Estado Islámico deja muchas preguntas abiertas, en especial porque la nueva presidencia tiene alianzas incompatibles. En una puja entre Rusia e Israel por controversias con Irán, ¿a quién apoyaría? Ante un deseo de Rusia por un cambio de gobierno en Turquía y una mayor distancia entre este país y la Unión Europea, ¿qué papel jugará Estados Unidos? ¿Cuál será el país que Estados Unidos va a bombardear esta vez? ¿Usará la bomba atómica? Con Trump cualquier cosa parece posible.

7. Presiones a China. Quizás esta cercanía con Rusia tenga un aspecto positivo, y es una menor tendencia por parte de Estados Unidos y la Otán a derrocar dictadores. Aunque la caída violenta de regímenes totalitarios satisfaga nuestra simpatía por los arquetipos Luke Skywalker que proyectamos hacia los rebeldes sirios y libios, el hecho es que las intervenciones militares más exitosas de los últimos años no han sido las de la Otán, sino las que estuvieron apoyadas en la aprobación por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Aunque es posible que un juego más cercano entre Trump y Rusia favorezca al Consejo de Seguridad, queda abierta la pregunta de si Rusia manipulará a Estados Unidos para atizar una enemistad sino-estadounidense. En un escenario de tensiones entre Estados Unidos y China, Rusia se ve beneficiada.

Para cerrar, dejo un pequeño fragmento de una entrevista del 2013 entre David Letterman y Donald Trump. Da luces sobre lo que podemos esperar de una presidencia Trump.

Letterman: ¿Cómo se lleva con sus hijos?
Trump: Bien, pero me gusta más relacionarme con ellos cuando son mayores de 18 años y pueden pensar en términos de negocios.
L: ¿Cómo fue su relación con su padre?
T: Muy buena. Fue muy de negocios.

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