Opinión

Las redes sociales como líderes de opinión

Lic. Denisse Casalí L.

denissecasali@gmail.com

@denissitacl

Muchos navegamos diariamente tratando de conectarnos con el mundo exterior, impulsados por la curiosidad y el hambre de conocer más, algunos navegan tachando de insignificante a las redes sociales, otros simplemente ingresan de vez en cuando para actualizar su foto de perfil o postear algo que les haya llamado la atención y quieren que el mundo lo sepa. Muy pocos se sientan a pensar en la importancia desde el punto de vista comunicativo que tienen estas plataformas en relación a la telaraña de opiniones y sentencias que se van creando de a poco. Las críticas que se generan producto de publicaciones en ocasiones mal intencionadas pueden afectar fácilmente hasta la dignidad del ser humano con las intenciones más nobles

Deberíamos plantearnos más la importancia que tienen las redes sociales como herramientas que se encuentran revolucionando la opinión pública. De otro modo no tuviéramos a políticos o gobiernos tan preocupados del qué dirán en Facebook o buscando desesperadamente la forma de contraatacar en Twitter. Que peligrosos escenarios los que acogen tanta información, sin saber con certeza si lo que se lee es verídico o no, entonces te sueltan una noticia que se ajusta al entendimiento del usuario, a la credibilidad del que lo postea y lo que es peor aún a la ciega confianza para compartir con otros esa noticia muchas veces sin ser previamente verificadas, simplemente porque la información interesante se vuelve “vendedora”.

Entonces nos preguntamos si situaciones como las protagonizadas por Donald Trump en pleno proceso de campaña electoral, son inventos de escenarios que buscan la popularidad y ser la comidilla de la “nueva opinión pública” a pesar de lo negativo que pueda ser el vínculo del actor principal con la noticia, o son acciones que sin querer queriendo se escapan de la boca de un candidato a presidente que no mide el potencial de sus palabras, o el alcance de sus ideas (y que casualmente había alguien filmando por ahí), hoy en día eso puede ser dos cosas: un acto ingenuo o calculador.

Desde que inicié mis estudios en la carrera de Comunicación y especialmente en mi rama las Relaciones Públicas, he aprendido que lo que digan de ti cierto o no, es importante, si hablan de ti mal o bien, lo bueno es que se encuentran hablando de ti (desde el punto de vista de las RRPP así deberías pensar). Lo ideal sería que te califiquen como un ente positivo de influencia, sin embargo seamos realistas, el mundo en el que vivimos es todo menos ideal, y lo negativo de algún modo siempre vende un poco más. ¿Cuántos no linkeamos el video de Trump, no por estar de acuerdo con lo que decía, sino por simple curiosidad? ¿Cuántos seguidores ganó en esos días? ¿Cuánto descubrieron que su nuevo sueño no era ser el empresario #1 de EE.UU. sino ser Presidente? Apuesto que sin la nefasta noticia de sus declaraciones racistas y criminales en contra de los mexicanos no te hubieras ni enterado.

A veces pienso que si en cada sitio hubiera servicio de WIFI obligatorio, las personas que frecuentan o visitan el lugar tendrían acceso a postear lo bueno o malo de un restaurant, una tienda etc., generándole publicidad gratuita al establecimiento sin el mayor esfuerzo o comunicándonos a futuros usuarios que podríamos encontrarnos allí o como evitarnos el pesar de lidiar con lo negativo. Una publicación puede ser el éxito o el fracaso de un negocio, una persona, un lugar. Sólo deben invertir en el buen servicio, la calidad del producto y motivar al cliente para que se sienta determinado a atraer a miles de clientes más. ¿Se imaginan el temor de los propietarios si se sintieran obligados a instalar “servicio de internet inalámbrico gratuito para sus clientes”?

Soy fiel creyente de que así mejorarían muchas cosas.

¡Es una lástima que muchos aún subestimen el poder de opinión en las redes sociales!

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