Economía

Las plagas siembran dudas en los productores de maíz

Productores tuvieron varios inconvenientes, que pasaron tanto por las “semillas de mala calidad que les vendían algunos distribuidores” o por las plagas, la más importante, la diatraea (gusano barrenador) que afectaron su economía.

PUEBLOVIEJO. Tras los constantes ataque masivo del gusano barrenador del tallo y una mala experiencia en la cosecha del verano de 2015, que no fue la esperada, los maiceros se encuentran muy desanimados.

“Esperamos que esta cosecha de invierno sea buena. La duda se genera por el ataque de la langosta que afecta las 90 hectáreas que tiene y por la cual tenemos que fumigar cada 8 días para evitar que se destruyan”, se quejó con diario Expreso, Ángel Suárez administrador de la hacienda Las Cañitas, del cantón Puebloviejo y quien espera obtener por hectárea unos 150 quintales, a un precio estimado de $ 15,83.

Cabe recalcar que el maíz amarillo es uno de los cultivos más importantes del país. Y es que con una producción de 1’536.508 toneladas métricas, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el 2014 en Ecuador se cosecharon 381.066 hectáreas.

El 54,38 % de la producción (835.604 toneladas) sale de Los Ríos, el 14,59 % de Manabí y el 14,45 % de Guayas. La productividad promedio del país fue, ese año, de 4,03 toneladas métricas por hectárea.

De la misma manera, Manuel Rosario, de San Luis, quien el año pasado, las plagas y la mala semilla le redujeron la producción en un 50 %, teme sembrar en este invierno, cuyo ciclo inició con las primeras lluvias del año (de diciembre).

Mientras que el agricultor Lautaro Guamán, de la hacienda La Envidia, se sentía molesto por la mala cosecha del verano anterior, tanto que decidió cambiar de cultivo, plantando ya 3.000 matas de cacao. “Estoy buscando otra alternativa ya que las plagas que llegan generan mucho gasto, hay que fumigar seguido”, concluyó. (VCV/La Nación)