Tecnociencia

Las mujeres que mandan en el reguetón

Por más de una década, la puertorriqueña Ivy Queen fue el único referente femenino de la música urbana.

La boricua, de 46 años, no solo fue la primera mujer que cantó reguetón a nivel profesional, sino que hizo parte de esa ola de artistas –al lado de Don Omar, Tego Calderón y Daddy Yankee–, que posicionó el género en el mundo entero.

Hoy el panorama es distinto, gracias a la aparición de nombres como los de las colombianas Karol G, Farina y Greeicy Rendón; la dominicana Natti Natasha, la brasileña Anitta y la norteamericana Becky G, que han oxigenado a este movimiento, que por años ha estado dominado por los hombres.

Detrás de ellas aparecen nuevos talentos como la española Rosalía, que compartió la gira Vibras, con J Balvin, o las antioqueñas Amuna y Angie Celeste que buscan afianzarse en el medio artístico.

Después de lo que sembró Ivy Queen fue una paisa, del municipio de Bello, quien puso su sello en el género. Se trata de Farina (Farina Pao Paucar Franco), que tras su aparición en el reality Factor X, en 2004, se abrió camino en un medio que hasta entonces era de dominio casi que exclusivo de los hombres.

“Incursionar en la música urbana, para mí, tuvo sus pros y sus contras. A favor tuve que me hice conocer nacionalmente por mi voz, mi estilo y sonido, logré capturar el corazón de muchos seguidores que aún me acompañan, y los contras llegaron por mi estilo, ya que en ese entonces no era nada normal ver a mujer rapeando en televisión nacional. En ese momento en el país no se consumía mucho rap, el único referente femenino era Ivy Queen, así que mi aparición causó extrañeza”, relata Farina desde Nueva York, donde está radicada. Hace poco presentó el sencillo Alma desnuda, junto a la joven puertorriqueña Catalyna.

Tal como lo reconoce ella, que es sobrina de la cantaora Totó, la Momposina, esos inicios no fueron fáciles, pero con el tiempo, disciplina y la incursión de nuevos ritmos, su nombre se volvió familiar en la industria de la música latina.

De esa primera generación hace parte Glory, puertorriqueña, de 40 años, quien fue corista de éxitos de Daddy Yankee, como La Gasolina. Su voz se escucha en canciones de Don Omar, Héctor & Tito y Luny Tunes.

Otra de las razones que esgrime Farina para hablar de la explosión femenina en la música urbana está relacionada con la incursión del trap, un subgénero, combinación entre rap y reguetón, muy cercano a lo que ella viene haciendo desde sus inicios. “Eso nos abrió muchas puertas”.

La llamada Nena Fina reconoce que está disfrutando de uno de los mejores momentos de su carrera, que se siente orgullosa de hacer parte de esa ola de mujeres que están logrando éxito musical, no solo a nivel latino, sino en el mundo entero.

Identidad con la mujer

Juan Felipe Agudelo, mánager artístico de la agrupación de pop urbano Pasabordo, apunta a que la explosión mundial del género urbano, que dejó de ser exclusivo de los latinos, catapultó la aparición de las figuras femeninas, que encontraron en las colaboraciones con artistas con Bad Bunny, Anuel, Daddy Yankee o J Balvin –que son los artistas de moda–, un vehículo para darse a conocer.

Agudelo afirma que la consolidación de las intérpretes femeninas se debe a que generaron identidad con otras mujeres, porque en sus letras hablan abiertamente de temas como la sexualidad desde su mirada, no desde la que hacen los hombres, como ocurría antes.

“Que sea bueno o malo, eso lo valora el público, pero dentro de la industria se busca que las artistas generen identidad y que le canten directamente a las mujeres”, comenta Agudelo, que hace parte del equipo de trabajo del artista popular Pipe Bueno, que ha incursionado en el reguetón al lado de Maluma.

El promotor anota que a diferencia de la generación del pop de los 90 e inicios del siglo, las intérpretes ahora son más directas, de cierta manera han perdido pudor y hablan de frente de temas que antes eran tabú.

Tras las puertas que abrieron en su momento Ivy Queen, Glory y la misma Farina, las mujeres perdieron un poco de protagonismo y solo fue hasta hace cuatro años cuando volvieron a ganar terreno, en particular a raíz del éxito comercial de Karol G (única ganadora del Grammy Latino), con los sencillos Me llamas, Casi nada y Hello.

Aunque hubo un momento en su vida que pensó en abandonar el reguetón, por la falta de oportunidades, Karol G reconoce que recibió el apoyo de sus colegas en los momentos más complicados.

“Ha sido superlindo, recibí mucho apoyo de mis compañeros, en especial de Balvin, que hablaba de mí en todas partes, me invitaba a sus eventos, se convirtió en un ángel”, le contó la rubia antioqueña a EL COLOMBIANO.

Precisamente, el éxito alcanzado en las listas de reproducción y estaciones radiales por Karol G ha servido de espejo para que nuevos talentos decidan seguir sus pasos.

Es el caso de Amuna, corista de Reykon, que anda estrenando el sencillo Cobarde, tras los buenos resultados que tuvo el año pasado con Pégate.

La artista, nacida en Medellín, lleva dos años dedicados al reguetón, aunque sus comienzos fueron en el pop urbano y con música anglo.

Amuna no duda en decir que tras el éxito de Karol G los grandes empresarios de espectáculos empezaron a mirar más a las mujeres, a tenerlas en cuenta dentro de los conciertos y giras.

La joven talento tiene una postura clara frente a las letras que las canciones que algunas de sus colegas interpretan. Para ella, el público merece respeto y hay muchas maneras diferentes de decir las cosas.

“Las letras en el reguetón, como en otros géneros hablan generalmente de amor y hay quienes saben hacerlo de una buena manera y otros que lo hacen de una forma denigrante. Respeto mucho el amor y al público y siento que es muy importante transmitir esos sentimientos de una manera adecuada, no estoy muy de acuerdo con las letras explícitas, las cosas se pueden decir de otras maneras, si bien hay que entender que a los temas hay que meterle picardía”.

Precisamente Cobarde va dirigido a los hombres que traicionan y lastiman, pero como ella misma lo reconoce, es una canción con rabia y resentimiento, pero para nada vulgar.

Farina anota que en la vida todo es un proceso, “Ivy fue la que abrió las puertas y así tenía que ser, las cosas grandes requieren de tiempo y ella dejó sembrada la semilla para que con el paso de los años las cosechas dieran fruto”.

Hoy el medio sigue siendo machista, así se le reconoce en especial en las letras de las canciones, pero las mujeres han ido cambiando el panorama del reguetón. Porque talento es lo que hay. Aquí van cinco reconocidas.

Fuente: El Colombiano.