Opinión

LAS MOTOS REEMPLAZARON A LOS CABALLOS.

Emilio Gallardo González/Guayaquil

Observatorio de Políticas Públicas Agropecuarias-OPPAGRO

emilioegallardog@gmail.com

Hace unos siete años conversando con el sacerdote vasco, Padre Mikel, le pregunté: ¨¿Qué cambios importantes ha observado en más de cuarenta años que lleva viviendo en la zona rural del país ?“ Me respondió: ¨El cambio de mayor trascendencia ha sido que las motos reemplazaron a los caballos¨.

Lo expresado me pareció significativo y, de alguna manera, resume la realidad de la ruralidad del país. Este sector  en Ecuador ha experimentado mejoras importantes en las últimas cuatro décadas. Sin embargo, persiste una  marcada brecha en comparación con el sector urbano. Factores como la inversión en infraestructuras, acceso a servicios básicos , oportunidades económicas y sociales han influido en este cambio, pero la disparidad entre áreas rurales y urbanas sigue siendo unos de los mayores desafíos para el desarrollo del país.

La migración sigue siendo una tendencia marcada en las últimas décadas debido a la búsqueda de mejores oportunidades de empleo y condiciones de vida. Esta migración ha dejado a muchas comunidades rurales con una disminución en la fuerza laboral y un envejecimiento de la población, lo que afecta aún más su desarrollo. Según datos del INEC, en 1982 la población urbana correspondía al 49% mientras que la rural representaba el 51%. Actualmente, el 63.1% y el 36.9% viven en áreas urbanas y rurales, respectivamente.

En relación con la construcción de caminos vecinales, entendida como las vías que abren la frontera agrícola, según el Ministerio de Transporte y Obras Públicas en 1982, entre caminos terciarios y vecinales que representaban el  82% de la infraestructura total de caminos, el 48% eran de tierra. Actualmente, estas vías constituyen aproximadamente el 77% de la red vial total y están revestidas con lastre y/o asfalto (más de 34,000 kms). Este hecho destaca la razón detrás del reemplazo del caballo por la moto.

Con respecto a la desnutrición crónica infantil (INEC 2023) el promedio en el sector rural es de 21.9% y en el urbano es del 18.9%, mientras que en 1986 el promedio nacional fue del 46%.

En Educación, un informe de dicho organismo puntualiza que la escolaridad en las zonas rurales es de 7.7 años, mientras en áreas urbanas es de 11.5 años. Esto corresponde a una brecha del 33%; hace un par de décadas esta diferencia era aproximadamente del 50%.

La diferencia urbano-rural actual en cuanto al acceso a agua gestionada de manera segura es significativa: sólo el 51,4% de la población rural tiene acceso en comparación con 79,1% para la población urbana.

En consideración al acceso a alcantarillado hace cuarenta años apenas el 6% de los habitantes del sector rural tenían  acceso cobertura, mientras que el 59% lo tenía en el área urbana. En el último censo (2022,) se determinó que el 35% de la población rural tiene acceso a una red pública de alcantarillado, en comparación con el 82.7% en el área urbana.

Hace cincuenta años, el desarrollo de la electrificación rural y urbano marginal en Ecuador apenas superaba el 50% de cobertura. En la actualidad supera el 95% dentro de una pésima gestión reflejada en los apagones.

Acerca de la pobreza por ingresos a junio, 2023 a nivel urbano se ubicó en 18,0%, y a nivel rural en 46.4%. Mientras que la pobreza extrema, se situó en 5.2% y 22.6% en el sector urbano y rural respectivamente. Hace más de dos décadas la brecha era similar.

Los datos presentados nos muestran que el Padre Mikel tenía razón en gran parte, al reflexionar sobre el desarrollo  rural en Ecuador, cuando manifestó, que el aspecto más relevante de las últimas décadas ha sido que las ¨motos reemplazaron a los caballos¨