Ciencia

Las migrañas son más frecuentes una vez se llega a la menopausia

Las mujeres que alcanzan la menopausia experimentan un aumento de hasta un 76% en la frecuencia de sus migrañas

ESPAÑA. La interrupción definitiva de la menstruación en la mediana edad, o lo que es lo mismo, la llegada de la menopausia, constituye una etapa en la vida de la mujer caracterizada por la aparición de, entre otros síntomas, los sofocos y la irritabilidad. Unos síntomas que derivan de los cambios hormonales propios de esta etapa y entre los que, asimismo, se encuentran los dolores de cabeza: las consabidas ‘migrañas’. De hecho, y como muestra un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Cincinnati (EE.UU.), las mujeres que alcanzan la menopausia experimentan un aumento de hasta un 76% en la frecuencia de sus migrañas.

Como explica Vincent Martin, director de esta investigación publicada en la revista «Headache: The Journal of Head and Face Pain», «las mujeres llevan años diciendo a sus médicos que sus migrañas empeoran según se aproximan a la menopausia, y ahora tenemos la prueba de que tenían razón».

Cambios hormonales

En la investigación, los autores evaluaron la incidencia de las migrañas que padecían un total de 3.644 mujeres que, con una edad entre los 35 y los 65 años e incluidas en el Estudio Americano sobre la Prevalencia y Prevención de la Migraña (AMPP), estaban próximas a entrar o ya habían entrado en menopausia. Es decir, durante la perimenopausia –esto es, el período en el que se empiezan a presentar las primeras alteraciones en el ciclo menstrual– y la propia menopausia –etapa que se inicia una vez la mujer no ha tenido ninguna menstruación en los últimos 12 meses.

Para ello, y además de responder a un cuestionario sobre la frecuencia de sus migrañas, las mujeres fueron seleccionadas en tres grupos diferentes en función de las características de su menstruación: pre-menopausia, en la que se incluyeron las participantes con ciclos menstruales normales; perimenopausia, en el que recabaron aquellas con ciclos irregulares; y menopausia, en el que la ausencia de menstruación es total.

Y en este contexto, explica Richard Lipton, co-autor de la investigación, «los cambios en los niveles de hormonas femeninas, caso de los estrógenos y la progesterona, que tienen lugar durante la perimenopausia podrían provocar un aumento notable de las migrañas durante este período. Concretamente, el AMPP muestra un mayor riesgo de migraña durante la perimenopausia tardía, dado que es en esta fase cuando empiezan a ‘desaparecer’ los ciclos menstruales y las mujeres presentan bajos niveles de estrógenos».

Demasiados analgésicos
En el estudio, y comparadas frente a las mujeres en la pre-menopausia, el riesgo de presentación de migrañas durante más de 10 días al mes se incrementó en un 60% tanto en las participantes en la perimenopausia y la menopausia.

Es más; en el caso concreto de las mujeres en la menopausia, el aumento de la frecuencia fue de hasta un 76%. Y este incremento, ¿es realmente típico de la menopausia? Pues según apuntan los autores, no tiene por qué estar directamente asociado a los cambios hormonales, sino más bien al exceso de medicamentos que, por lo general, toman las mujeres durante este período.

Como indica Vincent Martin, «según van envejeciendo, las mujeres padecen muchos dolores y achaques, caso entre otros de los dolores de espalda y en las articulaciones. Y en consecuencia, es posible que se sobreexcedan en el uso de fármacos para tratar las migrañas y otros dolores, lo que podría conllevar un aumento de las migrañas en las mujeres durante la menopausia».

Sea como fuere, existen tratamientos para paliar la bajada de niveles hormonales en cada una de las etapas. Como recuerda Jelena Pavlovic, co-autora del estudio, «los médicos pueden prescribir terapias hormonales que corrigen las alteraciones de los niveles hormonales en la perimenopausia y la menopausia. Asimismo, y en el caso de las mujeres en la perimenopausia temprana, podemos administrar píldoras anticonceptivas para equilibrar estas concentraciones. Y en el caso de las mujeres en la perimenopausia tardía y que, por tanto, comienzan a tener ciclos menstruales irregulares, contamos con los parches de estrógenos». (ABC.ES/La Nación)