Internacional

Las elecciones al Parlamento europeo: la amenaza de Vladimir Putin castigó a la ultraderecha en los países cercanos a Rusia

  1. La extrema derecha salió este domingo como primera fuerza política en Francia, Italia, Austria y Países Bajos, quedó segunda en Alemania y Bélgica, y tercera en España y Portugal. Pero en los países más cercanos a Rusia provocó una reacción contraria.

  2. Los ciudadanos se alejaron de esos partidos para volver a los más europeístas.

La extrema derecha subió el domingo en el corazón de la Unión Europea. Francia, Alemania, Austria, Países Bajos, Italia o Luxemburgo vieron ascensos considerables de los partidos de la derecha radical. Pero lo contrario sucedió en el este del bloque y en la región escandinava.

Esa diferencia es paradójica, porque mientras Rusia intentó ayudar al crecimiento de los ultras (durante años financió con préstamos baratos al francés RN de Marine Le Pen y mantiene estrechos vínculos con la AfD alemana o el FPO austríaco) en los países más cercanos a Rusia provocó una reacción contraria. Los ciudadanos se alejaron de esos partidos para volver a los más europeístas.

Las elecciones europeas son perfectas para castigar a los gobiernos de turno sin tumbarlos, y en muchos países se realizan con un sistema de circunscripción única que abre la puerta a formaciones que en elecciones legislativas no tienen espacio. Aún así, la extrema derecha salió este domingo como primera fuerza política francesa, italiana, austríaca y holandesa, segunda en Alemania y Bélgica, tercera en España y Portugal.

Pero al este del continente y en Escandinavia esa situación no se repite. Los ultranacionalistas polacos del PiS perdieron unas europeas por primera vez desde 2009 contra el partido del primer ministro Donald Tusk, dirigente europeísta de centro-derecha y antiguo presidente del Consejo Europeo.

El partido del primer ministro eslovaco Robert Fico, atacado hace semanas a tiros, también perdió frente a la oposición progresista. En Hungría ganó el Fidesz de Viktor Orban, pero por primera vez desde hace década y media perdió peso frente a un nuevo opositor europeísta, el conservador Péter Magyar. La extrema derecha rumana bajó hasta el 15%, derrotada por una coalición de socialdemócratas y liberales.

Más al norte el escenario es aún peor para la extrema derecha. Los ultras finlandeses habían sido la segunda fuerza política en abril de 2023 con un 20,1% de los votos en las últimas legislativas y este domingo cayeron hasta la sexta posición con un 7,6%. La extrema derecha sueca, que había llegado al 20,5% de los votos en las legislativas de 2022 cayó hasta el 13,2% y de segunda fuerza pasó a cuarta. En Dinamarca la extrema derecha sí se sostuvo, pero hubo un fuerte trasvase de voto de los conservadores a una nueva formación de izquierda ecologista.

Más allá de controversias nacionales, todos esos países tienen en común mayor cercanía a Rusia. La Unión Europea y la OTAN se ven, estima una fuente diplomática sueca (su país entró en la Alianza Atlántica este año) como un escudo protector contra lo que consideran amenaza militar rusa. Por eso muchos habrían votado contra los partidos de extrema derecha, más inclinados a escuchar a Moscú.

Negociaciones para formar gobierno europeo

Los grupos políticos europeos se mueven desde este lunes para tener pactos esbozados antes de que los jefes de los gobiernos nacionales se reúnan el próximo martes en una cena informal.

Los conservadores mantienen por ahora las distancias con el grupo de la italiana Giorgia Meloni porque han visto que con socialdemócratas y liberales suman más de 400 eurodiputados y si unen a los ecologistas se van por encima de los 450. La mayoría absoluta está en 361.

Las conversaciones avanzan también para los nombramientos de los altos cargos del bloque. Los socialdemócratas y los ecologistas promueven al ex primer ministro portugués Antonio Costa para la presidencia del Consejo Europeo, el órgano que reúne a los jefes de gobierno. Los conservadores exigen la renovación en su puesto de Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

La derrota electoral del francés Emmanuel Macron y del alemán Olaf Scholz facilita la vía para que Von der Leyen repita porque los dos dirigentes nacionales salen debilitados ante otros que ganaron, como el polaco Donald Tusk, o que perdieron por mucha menos diferencia de lo previsto, como el español Pedro Sánchez.

Fuente:  DIARIO EL CLARÌN