Opinión

LAS CIFRAS DEL EMPLEO EN ECUADOR

 Eco. Marco Flores T./Quito.

El septiembre 2019 la población total (PT) ecuatoriana fue de 17.4 millones de habitantes y la población económicamente activa (PEA) de 8.4 millones. En septiembre 2020 la PT fue de 17.6 millones y la PEA de 7.9 millones. Hay más habitantes y menos empleo. Es el camino directo a la pobreza.

En septiembre 2019 hubo empleo pleno (formal) para el 40.5% de la población económicamente activa, es decir, para 3.2 millones de personas. El desempleo y el subempleo sumaron la diferencia de 59.5% respecto de la PEA, esto es, 5.0 millones de personas.

En septiembre de 2020 hubo empleo formal para el 34.4% de la PEA, equivalente a 2.5 millones de personas. En este mismo mes el desempleo unido al subempleo llegó al 65.6 de la PEA, correspondiente a 5.2 millones de personas con trabajos e ingresos precarios, inestables, masivamente sobreviviendo sin ningún tipo de beneficio social entre las que se incluyen algunos cientos de miles abiertamente desempleadas, muy pobres o en pobreza crítica. Entre septiembre de 2019 y de 2020 al menos 700.000 personas perdieron su empleo formal.

La población económicamente activa en Ecuador, integrada por personas mayores a 14 años en condiciones para trabajar y dispuestas para hacerlo, ha sufrido importantes reducciones a pesar de que la población total ha aumentado. Crece la población económicamente inactiva (PEI), conformada por quienes no trabajan ni están disponibles para trabajar.

Es evidente la incapacidad de la economía para crear empleo adecuado, suficiente y estable. Pero además las cifras revelan que no solo hay incapacidad de la economía ecuatoriana para crear empleo productivo formal sino ya incluso para refugiarse en el precario subempleo. Claramente hay un grave problema subyacente producido porque más del 60% de la población total carece de suficiente y estable capacidad de demanda (los subempleados) o sin ninguna capacidad de demanda efectiva (los desempleados), impactando muy negativamente en el crecimiento económico y consecuentemente en la recaudación tributaria.

El impacto de mala economía y pandemia sobre la pobreza es evidente y doloroso. Según UNICEF solo en el año 2020 la pobreza en Ecuador aumentará por sobre el 10% de la población total y los mayores perjudicados serán los niños.

En estas circunstancias el programado aumento del IVA en 3% no sólo es gravemente concentrador y regresivo, también es económica y socialmente estúpido, debilitando especial y negativamente a una población que en más del 60% carece de ahorro y dedica todos sus reducidos ingresos al consumo. Cierto que no pagan IVA los artículos de primera necesidad de la canasta básica pero sí sube su precio de venta por el incremento causado en los costos de producción. La mayoría de las personas saben bien que lo obvio no requiere de ninguna demostración.

 

 

 

Octubre 30 de 2020
Fuente: IMACRO / INEC