Opinión

Las calles de Guayaquil no son inclusivas

Eliana Cañizares Veliz/Guayaquil

eliana.canizares@casagrande.edu.ec

 

El día de ayer salió un artículo en Diario Expreso sobre la escasa planeación urbana en nuestra ciudad, cuyas principales víctimas son las personas con movilidad reducida que no pueden desplazarse por las aceras debido a todos los obstáculos que hay.

Creo que todos los peatones que hemos andado por Guayaquil nos hemos topado en algún momento con esas vallas gigantes, que ocupan la mitad de la vereda. Hemos tenido que bajar a la calle para transitar, peligrando nuestras vidas y la de los conductores.

Esa es la realidad de las personas con movilidad reducida, que enfrentan más dificultades que el resto de los peatones, y que en muchas ocasiones tienen que salir acompañadas de otras personas que puedan ayudarlos a transitar por la ciudad.

Sin embargo, como dice el reportaje de Diario Expreso, la Alcaldía no se ha pronunciado sobre el tema que acontece en la ciudad, y tras eso, siguen colocando vallas y letreros en medio de las aceras.

Las empresas publicitarias cuentan con un reglamento al que deben consultar cuando implementan objetos en el espacio público, y estas normas establecen la cantidad de metros que deben dejar de espacio para los peatones. Hay que reconocer que estas normas no contemplan la realidad de las personas con movilidad reducida, y es el deber de las autoridades competentes revisarlas y aplicarlas.

Guayaquil presume de ser una ciudad inclusiva, pero no podemos contar con espacios públicos adaptados para cualquier persona. Espero que este sea un llamado a las autoridades a que se encarguen de solucionar problemas urbanos que complican el tránsito del peatón diariamente.