Opinión

LÁGRIMAS DE  FELICIDAD

Santiago Pérez S./Guayaquil

 

…El Camino de Santiago

 

 

 

Ocasionalmente, en momentos de suprema felicidad, lágrimas brotan de nuestros ojos; posiblemente por la fuerte descarga emotiva que la felicidad nos produciría.

Pero, vemos también lágrimas en los ojos de ciertas personas, las que ellos atribuyen ser de felicidad; y que una vez analizadas, nos parecen ser más de dolor y angustia.

Y será de esto, precisamente, que El Camino de Santiago tratará en este escrito.

La consulta popular recién celebrada, fue como un grueso y denso telón que se levantó, dejando a vista de todos lo que nuestros ciudadanos desean de forma contundente e inmediata; SEGURIDAD.

También nos mostró el poder de la mentira planificada, la falsedad manipuladora y el deseo de hacer daño concienzudamente al desarrollo sostenido del país; que el correísmo difundió asiduamente, para que nuestros ciudadanos, mareados y engañados, rechacen las 2 más importantes opciones, para generar empleo y atraer inversión extranjera.

A pesar de que, en esta ocasión, el tenebroso y siempre oscuro C.N.E. no tuvo oportunidad de concretar sus tradicionales apagones “cambiavoluntades”, se dio el triunfo del “NO”, en esas 2 tan importantes consultas. Se perjudicó al futuro de todos los ecuatorianos, al seguir manteniendo centenares de miles, al margen del trabajo regular, aportes al I.E.S.S., como también de verse beneficiados de todos los servicios adicionales, a los que hubiesen tenido acceso. Y de paso, se nos volvió a retratar como una nación de inseguridad jurídica, peligrosa e inconveniente, para que miles de millones de dólares, que tanto necesitamos, se inviertan en nuestro desfallecido sistema económico. Nadie vendrá, mientras no nos civilicemos y formemos parte del mundo que nos rodea; abandonando prácticas y políticas de siglos pasados, que no hacen más que mostrar nuestra simpleza de pensamiento, nuestra galopante ignorancia del mundo exterior, y la satánica influencia presente en fuerzas que se dicen “nacionalsocialistas” y “seudo izquierdistas”.

Así, los resultados que, increíblemente, el oscuro C.N.E. aún no publica oficialmente; buscando cómo más beneficiar a la facción correísta; quien perdió con un rotundo 9 a 2; aseguran indudablemente la voluntad popular de arremeter contra el crimen organizado, enraizado ya en nuestra vida.

Sin embargo, su prófugo líder ya salió en redes sociales varias, gritando y clamando una “victoria aplastante” al actual gobierno; pues como según el correísmo lo canta en coro, TODA la consulta se circunscribía únicamente a esas 2 preguntas, permitir el trabajo por horas, y aceptar cortes de arbitraje internacionales en caso de controversias; que, al haberse negado, nos dejan al margen del inversor extranjero. Pero, él lo llama “victoria aplastante”.

¿Victoria para quién?

¿Quién se beneficia con el desempleo y la falta de inversión extranjera?

¿Cómo puede expresarse alegría, felicidad y llamar triunfo del pueblo ecuatoriano, a una tragedia que nos aleja rápidamente del mundo civilizado y en franco progreso?

La negación de esas dos muy importantes oportunidades para nuestra sociedad, no harán otra cosa que mantener desempleados a centenares de miles de estudiantes, recién graduados, actuales desempleados, personas mayores, minusválidos y muchos más, que hoy podrían ya estar trabajando según horarios flexibles, convenientes para sus distintas responsabilidades, inclusive permitiendo que, personas ejecuten 2, o más trabajos distintos, con salarios diferenciados, basados en horas de trabajo contratadas.

El correísmo y sus huestes, hasta hicieron fiesta; celebraron por todo lo alto el haber logrado seguir sumiendo al país en el subdesarrollo y el aislamiento internacional.

Derramaron lágrimas de dicha y felicidad, por haber impedido la “atrocidad” de acabar con el desempleo, y lo peor, que grandes inversiones internacionales vengan a nuestro Ecuador, a sembrar industria, desarrollo, tecnología, trabajo digno y bien remunerado, esperanza y futuro para nuestras juventudes, hoy desperdiciadas y buscando dejar el país, para arriesgar la vida cruzando el continente, en busca de trabajo e ingresos que su propio país les NIEGA.

¿Cómo puede semejante agravio a la sociedad ecuatoriana, ser motivo de fiesta, celebración y lágrimas de felicidad?

Esa es una pregunta, que no requiere de mayor consulta, pues su respuesta salta a la vista; únicamente el correísmo y su prófugo líder, pueden alegrarse hasta las lágrimas, de continuar sembrando hambre, miseria y violencia en nuestra maltrecha y sufrida sociedad.

Pero, no creamos tanto en sus manifiestas lágrimas de gozo y alegría; pues la consulta fue una sonora y decidida bofetada a sus nefastos intereses. Por 9 veces, el Ecuador votó SI, al endurecimiento de penas, control militar, sanción al porte de armas, juzgados especializados, negación de medidas cautelares para delitos mayores, y así en adelante.

Pero, lo que, SI les sacó lágrimas de verdad, no fingidas ni políticamente manipuladas, fue el aplastante SI, de la población del Ecuador, a la EXTRADICIÓN a los Estados Unidos, de narcotraficantes, narcoterroristas, testaferros, ladrones del erario; todos ellos de cédula correísta, con fotos con el prófugo y un torreón de evidencias criminales.

La amargura, no se hizo esperar. El prófugo, desesperado, negó que esas aprobaciones tengan importancia alguna; negó que a ellos les incumba, les preocupe, o les quite el sueño; aunque ya no se sientan como Alibabá y sus 40 ladrones, en su cueva del tesoro.

Ya hay un ALADINO, que abrió su inexpugnable fortaleza de salvación, donde Alibabá y sus 40 miserables, pensaron esconderse, protegerse, desvanecerse y disfrutar del LATROCINIO de los últimos 20 años. Disfrutar del narcotráfico, que ellos promueven y que los alimenta, así como del narcoterrorismo, que ellos impulsan para que los defienda.

Cambiarán entonces las lágrimas; las nuestras, por habérsenos negado la oportunidad del trabajo por horas y el arbitraje internacional; y las del correísmo, por habérseles condenado a la extradición, además de todas las restantes 8 sentencias contra el crimen organizado, que hoy los pone al borde de la justicia y la prisión.

¿Cuáles de ellas serán de FELICIDAD; ¿las suyas, o las nuestras?