Ciencia

La wikipedia de la comida habla español

¿Qué pasaría si miles de personas en un mismo país decidieran participar de manera altruista en un espacio virtual, libre, ciudadano y colaborativo donde almacenar información sobre los productos alimentarios? Pasaría que todo ciudadano de ese país tendría libre acceso a los datos sobre la calidad nutricional de lo que nos ofrece la industria agroalimentaria y podría hacer una compra en el super más consciente y saludable. Eso es precisamente lo que se vive hoy en Francia gracias a OpenFoodFacts.

Hay un gran interés por parte del público de conocer la realidad oculta de ese paquete de cereales que la publicidad ensalza pero que los nutricionistas no recomiendan por el exceso de azúcar que contiene. La semana pasada escribía también aquí sobre otra aplicación de móvil, Yuka, que está arrasando en Francia y que viene a ser algo parecido, y de hecho Yuka se nutre de OpenFoodFacts. Nada sorprendente que el ciudadano de a pie quiera saber realmente qué se lleva a la boca.

De hecho, lo sorprendente es que las autoridades sanitarias europeas no estén tan interesadas por la labor, que hayan perdido de hecho en gran parte la confianza del ciudadano y que sea la iniciativa de arriba abajo la que haya tenido que coger el toro por los cuernos. OpenFoodFacts nació en Francia de la mano de su fundador, Stéphane Gigandet, y ha crecido de manera exponencial gracias al fervor popular. Se trata de una página web y de una aplicación para móvil que destripa los ingredientes de los productos alimentarios, informando sobre el Nutriscore (un ránking francés sobre el valor nutritivo de un producto a través de 5 letras y 5 colores) y sobre la clasificación Nova (que revela de 1 a 4 el grado de menor o mayor transformación que ha sufrido un producto para su elaboración).

No creo exagerar cuando digo que el fervor popular ha espoleado OpenFoodFacts, que es por cierto una asociación sin ánimo de lucro y totalmente independiente de la industria. Cuentan en Francia con 1 millón de usuarios y han conseguido “liberar” (según su propia terminología) más de 429.000 productos. Cualquier usuario puede contribuir a la base de datos y toda la información es de libre acceso, lo que permite hacer múltiples usos más allá de la utilidad evidente para la compra personal. De hecho la comunidad científica se nutre de esta mega base de datos. Pierre Slamich, vicepresidente de OpenFoodFacts, se siente orgulloso de la aplicación por el hecho de que entre todos hacen ciencia ciudadana.#YesWeScan es uno de sus logos y de sus logros.

Pero eso no es todo. El movimiento OpenFoodFacts, que ya es global, se ha extendido a 182 países. En total han descifrado 660.000 productos gracias a la contribución de 10.000 usuarios que escanean los códigos de barras y suben la información al servidor.

en España ya podemos utilizar también la aplicación (Android e iOS). Existen ya más de 1.200 usuarios en nuestro país que están alimentando la base de datos y cuando escribo estas líneas consta ya en la web la información referente a 8.117 productos alimentarios a la venta en el mercado español.

EP