Opinión

La voz de una Época

Por: Yovana Cárdenas Lino

Desde Lima, Perú, para La Nación de Guayaquil, Ecuador.

 

 

En el largo camino de las comunicaciones, la radio ha sido el compañero fiel de muchas generaciones. Fue en los años 80, cuando esta conexión se volvió más profunda y significativa. La radio, con su inmediatez y cercanía, se convirtió en el refugio sonoro de un país que buscaba información y compañía.

Recuerdo mis días en la universidad, buscando libros que narraran los inicios de la radio y la televisión en Perú. Mis maestros, colegas apasionados como Jorge Portuguez, me enseñaron la importancia de la dedicación y la pureza de la información. Portuguez, con su voz firme y clara, representaba la integridad y el compromiso que la radio exigía.

Las emisoras musicales, con sus mejores locutores y programas, se convirtieron en el epicentro de nuestras vidas cotidianas. Radio Programas del Perú (RPP) era una de las favoritas, y Miguel Humberto Aguirre, con su voz familiar y reconfortante, se ganó un lugar en el corazón de los oyentes. Otros nombres resonaban en el aire: Américo Pachas, y Juan Ramírez Lazo, quienes comenzaban en RPP, y en Radio Cora, se convirtieron en parte de la rutina diaria.

La radio de los años 80 tenía un encanto especial. Emisoras como Radio Panamericana, 1160 y Studio 92, tomaron el relevo de estaciones pioneras como Radio Atalaya, Miraflores y Onda Popular. Estas emisoras animaban las mañanas, tardes y noches con programas que se han quedado grabados en la memoria. Los locutores no solo presentaban música; creaban una atmósfera de conexión y pertenencia.

La radio ofrecía algo más que entretenimiento; brindaba una conexión humana en tiempos de incertidumbre. Los oyentes podían interactuar con los locutores por teléfono o en persona, creando una sensación de comunidad y cercanía que era difícil de encontrar en otros medios. Cada anécdota, cada canción, cada grupo musical y cada locutor se convirtieron en parte de nuestras vidas, dejando recuerdos imborrables.

“A medida que pasan los años, es inevitable sentir una profunda nostalgia por aquellos tiempos. Las crónicas y recuerdos de la radio en los 80 nos permiten revivir esos momentos únicos y emocionantes. Gracias a la tecnología, podemos volver a ver videos y escuchar la música que mantuvo viva la esencia de una década inolvidable”. Es un poco lo que nos cuenta el periodista Carlos Montalvo en su libro «Crónicas ochenteras de Radio», publicado recientemente.

Hoy, cuando decimos que la radio está más cerca de la gente, no solo recordamos el papel fundamental que jugó en los años 80, sino que también celebramos su capacidad para unirnos y darnos esperanza en tiempos difíciles. La radio fue, y sigue siendo, una fuente de alegría y compañía.

La historia de la radio en el Perú de los años 80 es la historia de voces que nos acompañaron hasta el nuevo siglo, de canciones que nos emocionaron y de momentos que se convirtieron en parte de nuestra identidad. Es la crónica de una época en la que la radio, más que nunca, estuvo verdaderamente cerca de la gente.