Opinión

LA VARA DE MEDIR

José Fernando Gómez Rosales/ Guayaquil

jgomezr@hotmail.com

 ¿Cuál sería la vara más exacta para medir la “ecuatorianidad” de los habitantes en el Ecuador?  La misma vara que mide el amor a sus países de todos los habitantes del mundo: La relación entre lo que tienen y su pago de impuestos.

En realidad, no creo que a nadie le guste pagar impuestos, porque es quitarle a cada uno, una parte del fruto de su trabajo, dárselo al Estado (en quién nadie confía), para que el Estado, con ese dinero haga las obras que necesita el país, pueda ayudar con los bonos a los más necesitados, pague los sueldos de toda la “burrocracia”, incluyendo médicos, profesores, asambleístas, ministros, toda la corte ¿celestial?, y los millones más, de gastos del Estado, en todos sus extractos.

Toda la gente que labora en el país, de acuerdo con lo que gana, debe pagar impuestos de acuerdo con la cantidad que declara. Aparte, además, hay otros impuestos sobre los bienes que se posee, etc.

Por eso, a mí me ha producido siempre sorpresa, que personas que prácticamente no ganan nada, pretendan ser presidentes, asambleístas o cualquier otra dignidad en el país, a menos que el problema económico que deseen arreglar, sea el personal y no del país.

Asusta pensar lo que ocurre en la cabeza de algunos políticos que pretenden nuestros votos para presidente de la República del Ecuador y no tienen en que caerse muertos, de acuerdo con su pago de Impuesto a la Renta. ¿Para qué quieren ser presidentes, asambleístas, o aspirar a cualquier puesto político? Para arreglar la situación financiera, no del país, sino la personal y la de sus amigos íntimos (nada para el pueblo que votó por ellos).

El presidente del Ecuador ha dado un ejemplo a todos los habitantes, ejemplo que debería ser emulado por todos los ecuatorianos y, sobre todo, por los políticos, lo que dicen que quieren salvar el país. ¿A quién quieren ayudar? O ¿lo que quieren es aprovechar, o simplemente pasar a mejor vida?

Cómo puedo creer en la CONAIE o en Pachakutik, o en el expresidente Correa, que pasó de ser un pobretón a multimillonario, robando a cuanto pudo, comenzando con el Banco Pichincha y el Estado ecuatoriano, y no sé ni cuánto ha pagado de impuestos.

Los nuevos gamonales de la sierra, los directivos de los indígenas, nuevos millonarios, que se aprovechas de su ingenuidad, ¿cuánto pagan de impuestos?

Los políticos actuales, ¿cuánto pagan? Pagar los impuestos, es pensar verdaderamente en los pobres, porque ellos deben ser los primeros beneficiados.

¡EL QUE PAGA IMPUESTOS, PIENSA EN LOS DEMÁS!

Felicito al presidente del Ecuador, por demostrar con hechos y no palabras su amor a la patria y su amor por sus conciudadanos.