Opinión

La unión de los ecuatorianos, admirable

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El ánimo para escribir estas líneas esta por los suelos cuando existe una tragedia de la magnitud que vive el país y específicamente los compatriotas de Manabí, Esmeraldas y algunas otras partes del perfil costanero.

El terremoto del día sábado 16 nos tomó muy desprevenidos y más que nada golpeados por la crisis económica que estamos abocados por la culpa del gobierno. El remesón de 7.8 grados fue de terror. En muchos años el Ecuador no había tenido que enfrentar una catástrofe como la que tenemos y de la que demoraremos en reponernos tanto psicológicamente como económicamente.

Nada de lo que pudo haber sido la preparación que la Secretaria de Control de Riesgo dice haber realizado para afrontar situaciones de emergencia, funciono. El 911 del cual se llenan la boca hablando de las maravillas que son sus instalaciones y equipos para tragedias y labores de coordinación, termino colapsando y quedo inoperante por un tiempo que en estos casos es clave

La reacción del gobierno ha sido lenta producto de la petrificación que sufrieron los revolucionarios.  Todo el país en conjunto con   instituciones privadas y municipios fueron los primeros en hacerse presente, no obstante, la dimensión de lo sucedido superaba todo esfuerzo. Aún se desconoce el número de personas fallecidos, heridas y bienes materiales destruidos.

No es es momento para calificar los aciertos o desaciertos vengan de donde vengan. Los cálculos políticos deben quedar a un lado para que prevalezca el espíritu solidario como hasta ahora se observa. La tragedia es de enormes proporciones, mas, muchísimo más, de lo que informan los canales oficiales.

La unión del pueblo ecuatoriano ha sido increíble. De todos los rincones se han hecho presente dando la ayuda, sea este material como de personas dispuestas a poner sus manos para salvar o recuperar a las víctimas.

En lo internacional, el Ecuador estará en deuda con los países amigos que sin demora pusieron a disposición ayudas de toda índole: rescatistas experimentados, equipos, vituallas, perros entrenados en detectar seres humanos sepultados, etc. Gracias, mil veces, gracias.

Durante los últimos años se fomentó el divisionismo entre los ecuatorianos, al punto de que se los califico de diferentes maneras y se los encasillo de acuerdo al gusto y genio de quienes nos gobiernan, pero esta dura prueba que nos puso Dios en el camino, ha demostrado que los pueblos son indivisibles y que es en los momentos más críticos cuando se evidencia que no hay doctrina o ideología capaz de afectar dicha unión.

Los meses que nos deparan por delante, serán una muestra más de dicha unión. Los falsos ídolos han sido destruidos por los mismos pueblos que los eligieron para dar paso a la verdadera libertad y al desarrollo.

NUESTRA SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS AFECTADOS POR LA TRAGEDIA Y LA ADMIRACION Y RECONOCIMIENTO PARA TODO EL PAIS.

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