Deportes

La ‘Tri’ llegó al país

Luego del recibimiento que tuvieron las futbolistas ecuatorianas en el país, se alistan para armar una planificación antes del Mundial en Canadá. 

GUAYAQUIL. Las jugadoras de la Tricolor que arribaron la noche del miércoles a Quito fueron ovacionadas y recibidas como héroes por clasificación al Mundial de fútbol femenino, el primero para Ecuador.

Desde la noche cientos de personas se agruparon en el aeropuerto de Internacional Mariscal Sucre de Tababela, para recibir a las seleccionadas ecuatorianas que llegaban desde Trinidad y Tobago, con una maleta llena de ilusiones.

La más asediada por los medios de comunicación fue la entrenadora Vanesa Arauz, de 25 años. Mientras que  Gisella Moreira, se comía las uñas por los nervios de volver a ver su hermana, la volante Ligua. Todos se preguntaban la hora de llegada.

Un cartel de bienvenida, unas rosas y un ‘viva las guerreras’ encendió el recibimiento de las futbolistas junto al cuerpo técnico.

Pasada la medianoche, la primera en felicitarlas fue la ministra encargada de la cartera de Deportes, Cecilia Vaca, quien en medio de fotos, entrevistas y aplausos de varios curiosos, las felicitó.

“Desearles toda la fuerza y la suerte para el Mundial que se viene en Canadá”, dijo Vaca en medio de las jugadoras que en sus rostros mostraban la emoción por haber conseguido un hecho inédito hasta el momento en el fútbol femenino.

Luego, decenas de aficionados se aglutinaron alrededor del grupo en busca de un autógrafo o de una fotografía junto a las jóvenes que marcaron un precedente en el fútbol nacional femenino. No se querían perder la oportunidad de estar cerca de las futbolistas que nos dieron un mundial.

Ya en la madrugada, el otro grupo arribó a Guayaquil, aquí fueron recibidas por sus familiares y curiosos que están en la terminal aérea. El nombre de Mónica Quinteros fue el más coreado, y no era para menos, ella anotó el gol de la victoria que permitió a Ecuador clasificar al Mundial Canadá 2015 tras vencer a Trinidad y Tobago, 1-0.

“No tienes explicación para lo que ha pasado, no pensábamos que esa pelota había entrado, esperamos al final para sentirnos en el Mundial”, dijo Mónica.

La deportista, que  casi se retira hace ocho años atrás, cuando sufrió lesiones consecutivas que le hicieron pensar en esa opción. Se fracturó el radio y el cúbito del brazo izquierdo, también la clavícula y se dañó un menisco. Su pasión por el fútbol pudo más, pero ahora destacó que fue la mejor decisión quedar en el fútbol.

Ella dijo sentirse muy contenta con la clasificación, pues es un trabajo de varios años y el resultado es lo mejor que ha pasado.

Mientras que la familia Íngrid Rodríguez, tuvo un gran recibimiento en la cooperativa Jacobo Bucaram, en la isla Trinitaria, según su hermana mayor, Estefanía, que incluyó seco de pollo, uno de sus platos preferidos.

Para este fin de semana la familia de Rodríguez tiene planificado visitar el santuario de la santa Narcisa de Jesús, en Nobol. (DO/La Nación)