Opinión

La tregua entre Trump y Xi Jinping

Durante la Cumbre de los países del Grupo de los 20 (G20) en Buenos Aires, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron para firmar una tregua de tres meses a la guerra comercial de tarifas arancelarias y reanudar los contactos para negociar el conflicto comercial. ¿Qué significa esta tregua? ¿Acaso el presidente Trump ha ganado el primer round al hacer retroceder al Gobierno de Beijing? o ¿Esto servirá para que China se posicione mejor en su tablero estratégico?

Las dos economías se enfrascaron en una guerra comercial en la que impusieron de manera recíproca aranceles adicionales a las importaciones. Estados Unidos impuso tarifas adicionales a la mitad de las importaciones chinas, mientras que el gigante asiático impuso tarifas a las importaciones estadounidenses por un valor de 110,000 millones de dólares. El acuerdo firmado de tregua solo se limita a detener la incorporación de nuevas tarifas, pero no anula las ya impuestas.

Esto significa que Estados Unidos no avanzaría con su plan de aumentar en 25% los aranceles a las importaciones chinas; mientras que Beijing se comprometió a aumentar sus importaciones de bienes agrícolas estadounidenses para reducir así su superávit comercial.

Una de las principales consecuencias de la guerra comercial en Estados Unidos es la ralentización del crecimiento del comercio minorista y de su producción industrial, que alcanzaron sus menores cifras de crecimiento de los últimos 10 años. En paralelo, el apetito de los consumidores chinos habría repercutido en la caída de las ventas de los teléfonos celulares y productos petrolíferos.

Una ficha geopolítica ha sido la empresa china Huawei. En diciembre, Canadá arrestó a la ejecutiva de Huawei Meng Wanzhou, debido a que la compañía violó acuerdos internacionales al vender tecnología que contiene partes de origen estadounidense a Irán. En respuesta, Beijing arrestó a un exdiplomático y a un empresario canadiense. Por tal motivo, los mercados han comenzado a dudar nuevamente del futuro de la tregua.

El punto radica en que Huawei es el mayor proveedor mundial de equipos de telecomunicaciones y, por ende, un elemento clave en la carrera de innovación tecnológica para que China sobrepase a Estados Unidos.

Beijing anunció que sus aranceles volverían a bajar de 40% a 15% a partir de enero como muestra de su compromiso. Independientemente de todo el ruido político que implica la figura de Trump, la estrategia china de negociación ha dado resultados en el corto plazo y condicionado en acciones concretas a un país que rara vez se somete a presiones ajenas. Queda esperar cómo China aprovecha esta necesaria tregua para sus intereses.

Por: Alan Rodríguez Manrique