Opinión

LA SOSNRISA QUE NACE EN EL CORAZÓN

Psicóloga y terapista familiar Miriam Florencia L./ Guayaquil
Mail:miriam_florencia@yahoo.com

Mucho se habla hoy en día de la riso terapia como un mecanismo para aliviar el estrés y la ansiedad, lo cierto es que aunque constituye una alternativa complementaria a otros tratamientos psicológicos, ésta no llega a sanar alguna enfermedad almática o física, pues para lograr la sanidad es necesario determinar qué está provocando la tristeza o la falta del humor.

Científicamente está comprobado que la risa genera ciertas hormonas como las endorfinas, dopamina, serotonina y adrenalina que contribuyen al bienestar físico de la persona, incluso fortalece el sistema inmunológico y reduce los niveles de estrés y ansiedad, sin embargo este tipo de risa, producto de una terapia son inducidas o enseñadas y puestas en práctica tal cual se lo hace con las terapias que son utilizadas para modificar un comportamiento no deseado.

Sin embargo, si la persona no determina con la ayuda de un profesional de la salud mental experimentado, cuáles son las circunstancias de su vida que le han quitado la felicidad o el buen humor, cualquier mejoría producida en su estado de ánimo producto de terapias alternativas es momentánea, ya que esa alegría que termina generando una sonrisa o una risa espontánea debe venir de adentro, producto de un alma sanada, libre de cualquier situación que actúe como freno para que esas emociones positivas se exterioricen como es el caso de la falta de perdón, el silencio ante un acto traumático, extrema carga emocional sobre sus hombros, desilusiones y decepciones, falta de esperanza, en fin este tipo de situaciones adversas causan bloqueos en las personas e impiden la sonrisa o el buen humor.

El Rey Salomón escribió: El corazón alegre hermosea el rostro, más por el dolor del corazón el espíritu se abate. Definitivamente un corazón triste no puede tender a sonreír o a mostrar alegría, pues la pena provocada no por la muerte de alguien cercano, o un divorcio, que son circunstancias adversas que traen implícito el dolor, sino por aquellos actos que por años han sido guardados en el corazón y que tienen a la persona bloqueada deben ser identificados para que se pueda dar inicio al proceso de sanidad y de esta manera permitir que la sonrisa, el buen humor y la alegría comiencen a aparecer en forma espontánea.