Ciencia

La sonda Philae sigue en silencio, pero los científicos buscan ahora muestras del cometa

Pero debido a que la sonda, del tamaño de una lavadora de 100 kilos, ha estado en silencio durante más de un mes, los planes se modificaron.

EE.UU.  Los científicos europeos han modificado los planes que tenían para la sonda Philae y se han enfocado ahora en obtener imágenes y muestras del cometa si las comunicaciones se restablecen.

Tras quedar en la sombra después de rebotar al aterrizar en el cometa en noviembre, Philae se despertó en junio, para deleite de los científicos en la Agencia Espacial Europea (ESA), quienes presentaron planes para varios experimentos que querían realizar antes de comenzar el más arriesgado: perforar la superficie.

Pero debido a que la sonda, del tamaño de una lavadora de 100 kilos, ha estado en silencio durante más de un mes, los planes se modificaron.

«El problema no es la energía, son las comunicaciones», dijo Aurelie Moussi, de la agencia espacial CNES, esta semana. «Debemos hallar algo qué hacer en un tiempo más corto», explicó.

Agregó que las prioridades eran ahora obtener imágenes de la superficie y perforarla, algo que Philae no pudo hacer cuando aterrizó en noviembre.

Los científicos esperan que todas las muestras de la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko ayuden a mostrar cómo se crean los planetas y la vida, ya que la roca y el hielo que conforman a estos cuerpos conservan moléculas orgánicas como una cápsula de tiempo.

La nave Rosetta, que orbita el cometa y a través de la cual se envían las comunicaciones de Philae a la Tierra, estuvo dos semanas en otra parte del cuerpo celeste. Pero regresó al área donde debería poder comunicarse con la sonda el 11 de agosto.

Sin embargo, no se ha establecido contacto y la información de la última comunicación muestra que uno de los transmisores de la sonda está roto. Sus dos receptores tampoco funcionan como deberían, dijo Barbara Cozzoni, ingeniera de operaciones de Philae.

El cometa pasó el jueves por el punto más cercano al Sol en su órbita, a unos 185 millones de kilómetros del astro.

Los niveles de actividad del cometa han aumentado y los científicos también observaron fuertes chorros de gas, aunque Cozzoni dijo que era poco posible que Philae fuera expulsada al espacio por uno de esos fenómenos. (Reuters/ La Nación)