Opinión

La Sombra

Rita Frank LA GITANA

Desde Buenos Aires/Argentina, para La Nación de Guayaquil-Ecuador

 

Solo la sombra acompañando el camino y el color del recuerdo también ensombrecido brega hoy en la mente aturdida. Solo el baho, el vapor nauseabundo de aquello que fue, de lo que dolió hasta el alma una y otra vez. Del amor rendido, sumiso, crédulo ante la posesión enfermiza, inmunda, de quién decía querer, de quien juraba amar…  Por fin sueltas las cadenas de la opresión, el miedo avasallante y la mente totalmente a oscuras en constante ambivalencia.  ¡Se libre! Se dijo. Y corrió hacia la libertad sin saber quién era. Nunca había podido conocerla. De niña la sumieron en la soledad y el rigor de mandatos de los que recién hoy pudo escapar. Treinta años en una cueva húmeda, tétrica, no es poco. En un laberinto donde las emociones quedarán aún perdidas por bastante tiempo antes de ver el sol.