Opinión

LA RUTA DEL PERDIDO

Miriam Florencia L./ Guayaquil

Psicóloga y terapista familiar
miriam_florencia@yahoo.com

Existen personas que se encuentran perdidas en el mundo, sin un horizonte a donde ir, y generalmente este camino que atraviesan ha empezado con un dolor tan grande que piensan que no lo pueden superar y allí se les acabó la vida, se trastocaron y perdieron la ruta a seguir.

Después de haber entrado en el camino del dolor atraviesan el camino de la desesperanza donde no hay futuro para ellos, todo lo ven negro, no encuentran una salida que enrumbe nuevamente sus vidas y poco a poco se van adentrando en este camino que los lleva al camino de la depresión.

La depresión los sumerge en un rio de aguas profundas donde se les hace difícil salir, y fácilmente entran al camino de las adicciones donde terminan perdiéndose en las calles, con malas amistades, con malos consejeros y con malos hábitos y allí terminan su recorrido errado.

Todo este caminar obedece a la poca capacidad de adaptación, a la dependencia a otras personas o cosas, a no mirar nuevas alternativas que le proporcionen un crecimiento de vida y un nuevo rumbo inclusive pero principalmente obedece a cómo haya trazado la ruta de su vida.

Si la ruta trazada está basada solamente en emociones y dependencia de terceros, el final siempre va a ser frustrante, pero si la ruta de su vida está trazada en base a pensamientos de logro, de conquistar nuevos retos, de dimensionar su futuro, de cambiar el estilo de creencias que se tiene, entonces podrá entender que aunque la ruta comience con un dolor, esa ruta debe terminar con la superación del dolor y el redireccionamiento de su vida hacia nuevos propósitos que le lleven a crecer como persona y como profesional.