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La reventa de entradas se convirtió ayer en un negocio

Mucha expectativa y una desbordante euforia es lo que se vivió ayer en los alrededores del Monumental, previéndose que para domingo la situación sea más intensa.

GUAYAQUIL. Nunca ha existido tanta expectativa en los partidos como la que generó ayer el Clásico del Astillero, que se jugó en el Monumental.  Así lo confirman los moradores y vecinos que viven en los alrededores del ‘Coloso del Salado’, muy cerca al estadio, y que fueron testigos de la gran cantidad de aficionados que acudieron, con la finalidad de alentar a su equipo, Barcelona.

Mercedes Torres defendió su territorio, en la esquina  del ingresó al escenario deportivo, en las cercanías del Monumental, a pesar que el resguardo de la Intendenta de Policía de la provincia del Guayas, Consuelo Castro  estaba realizando a los alrededores.

A pocos metros de ella, un grupo de jóvenes negocian una entrada a tribuna con un tipo que no se ha afeitado, mínimo en tres días. Aquí, pese al operativo, la reventa continuó y se vendieron entradas a general que estaban con un precio oficial de  $ 25 hasta en $ 40.

Mientras que a $55 Preferencias, $120 Palco y $170 Adicional de Suite, informaron aficionados que buscaban conseguir un boleto para poder ingresar.

Se estima que alrededor de 10 mil dólares invirtieron los revendedores de entradas para el partido de ayer entre Barcelona y Emelec. El negocio es de alto riesgo, muchas veces van a pérdida, consideran los mismos revendedores.

Pero horas antes, la Intendenta de Policía Consuelo Castro, confirmó que entre lunes y miércoles, fueron detenidas cuatro personas por intentar revender entradas a la gran final entre Barcelona y Emelec, a elevados precios.

Castro reconoció en Ecuavisa que la reventa se ha hecho presente desde el mismo lunes que salieron a la venta las entradas en diferentes puntos de Guayaquil, y pese a los esfuerzos de la Policía, no se ha logrado detenerla.

Castro también confirmó que ayer fueron confiscados un número no determinado de entradas para el partido, que se jugó ayer a las 20:00, que se encontraban a manos de los revendedores. (DO/La Nación)