Economía

La regeneración no activa la economía

En la zona regenerada se hallan comercios activos, pero también almacenes cerrados que están esperando un nuevo impulso.

 

La reactivación económica de este sector de Portoviejo avanza, pero, quizás, no como algunos esperaban.

Ese es el parecer de varios comerciantes que, con fe en el futuro, han apostado por volver a trabajar en la zona, ya sea desde sus antiguos puestos o desde otros nuevos.

Diorixis Briones tiene más de 50 años trabajando en su estudio fotográfico, siempre alrededor del parque Central. Para ella, los años posterremoto han sido malos y “solo ahora ha mejorado un poquito”.
Briones, quien paga 120 dólares de arriendo gracias a “la comprensión” de su arrendatario, no pierde la fe en mejores días.

Asimismo, Roberto Giler, sastre de profesión y quien paga 240 dólares por el alquiler de su local, dijo que “la ciudad está bonita, pero los negocios no”. “Muchos de mis clientes ya no me visitan porque no tienen dónde parquear”, indicó Giler, quien aseguró que sus ventas han bajado en un 50 %.

Silvia Pisco, de la librería católica Emanuel, fue más allá y dijo que “si no tuviera fe ya hubiera alzado el vuelo de aquí”.

Un poco más allá, donde la regeneración aún no se concreta, Ángela Delgado, de Calzado Chile, cuenta que se “está retomando el trabajo, a ver si se recuperan las ventas, porque sí están bajas”.

En la misma calle está Medias Rolando. Su propietario, Ulises Maridueña, decidió confiar en la recuperación de la zona y se instaló allí desde febrero de este año. “Primero que nada somos portovejenses, por lo que tratamos de apoyar al sector. En realidad teníamos otras expectativas, pero las cosas no han sido como pensábamos. Si antes vendía 800 dólares un fin de semana, ahora solo 300”, manifestó el comerciante, quien ofrece ropa interior.

Maridueña paga por su local 500 dólares al mes.
Poco a poco. Para Atenaida Cedeño, coordinadora de la zona regenerada, hay motivos para la esperanza. Ella, que está a cargo del proceso, grafica la situación de esta forma:

“Tenemos un proyecto con los 39 terrenos que están sin edificación y cuyas casas fueron afectadas por el terremoto. También estamos hablando con los propietarios de edificios que los han arreglado con sus propios recursos y los están poniendo en alquiler”, indicó Cedeño.

Hizo hincapié en que están atentos a que esos alquileres no se disparen, aunque aclaró que el canon de arrendamiento está vinculado al avalúo comercial de los locales. Según Cedeño, hay 15 comerciantes que han vuelto a la zona.

Destacó el hecho de que, burocráticamente, el sector va a ganar en actividad cuando estén listos la Corte de Justicia y el Municipio.

Asimismo, destacó como un avance la próxima apertura de una nueva institución financiera, como lo es el Banco del Austro.

 

EL DIARIO