Opinión

La razón de mi vida…

Dr. Miguel Palacios Frugone/Guayaquil

 

Todo pensador tiene su propio raciocinio para comprender su realidad.

La manera como cada cual interpreta su circunstancia, lo convierte en único e irrepetible en el universo

Esa es la razón de nuestra individualidad y por qué cada quien piensa que su vivencia es la más importante de todo lo creado.

Siempre me hago preguntas e ignorantes las respuestas me vienen al instante.

¿Cuál es la razón de mi vida?

¿Para qué vivo en este plano de conciencia?

Después de pensar y repensar llego a la conclusión de que estoy aquí por mis hijas y sus hijos.

Desde que nació Paola mi mundo cambió.

En un breve instante luego de que nació, supe que no habría nada en el mundo que me separe un solo día de este angelito.

Es la que más se parece a mí en su forma de ser.

He sido su cómplice, alcahuete y es mi mejor amiga.

Estar con Pamela es como si estuviera con Dios.

Cuando estoy a su lado me siento dichoso, lleno de felicidad.

Mi negrita tiene el don de que, con una palabra suya, puede hacerme cambiar cien años de cualquier decisión que haya tenido.

Me encanta protegerla y sentirla que es mía.

Adoro su ternura cuando coge mi mano con la suya.

Sin Pía no puedo respirar.

La necesito para darle sentido a mis sentidos.

Es mi heroína por cómo afronta su vida y necesito con desesperación mirarla, oírla y tocarla para sentirme tranquilo, dichoso y feliz.

Mis tres hijas son la razón de mi vivir.

Todo lo que haga por ellas vale la pena, así como cada pensamiento que tengo es para ellas.

No puedo vivir sin su cariño y moriría si no las tengo en mi vida.

Las adoro.