Economía

La publicidad, el otro negocio del Super Bowl

Ningún otro espectáculo en el mundo produce un movimiento económico tan grande como el Super Bowl, la final de la Liga Estadounidense de Fútbol Americano (NFL).

GUAYAQUIL. Este año se emitirán casi 60 anuncios entre spots, tráilers y autopromociones. El costo de cada comercial fue de aproximadamente entre $4.4 a $4.5 millones. Cifra que Ecuador pagó  para promocionarse por 30 segundos.

Según el Ministerio de Turismo de Ecuador las ciudades en donde se ha pautado la aparición del video son: Nueva York, Seattle, San Francisco, Los Ángeles, Dallas, Houston, Denver, Atlanta, Miami, Chicago, Boston, Filadelfia, Nueva Jersey y Washington.

Los comerciales que se emiten durante el Super Bowl son tan importantes como el juego mismo, y esta noche no será la excepción este año.

La publicidad que se transmitirá durante el juego entre los Patriots y los Seahawks, equipos finalistas de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), está calificada no solo como la más vista del año en Estados Unidos, sino también entre las más costosas.

El evento espera contar con 108,4 millones de espectadores a nivel mundial.

La final de 2014 congregó a 82 mil asistentes que llenaron el MetLife Stadium, mientras que billones de personas estuvieron delante de la pantalla.

Aquí, los anunciantes tratan de llamar la atención en una guerra de creatividad publicitaria, con casi 60 anuncios entre spots, tráilers y autopromociones.

Los directivos de compañías como Subway, Mercedes-Benz o Pepsi coincidieron en que anunciarse en la Super Bowl es caro, pero al final sale rentable, debido en parte, a la elevada audiencia que tiene el encuentro.

En los últimos años, las compañías han aumentado su inversión en este tipo de ” publicidad”  y con frecuencia contratan agencias de comunicación que les ayuden a despertar el interés de los medios por su anuncio o colocan en sus web adelantos del spot para despertar la curiosidad antes de que se emita en estos eventos.

Según un reciente estudio llevado a cabo por la Federación Nacional de Retail (NFR) de Estados Unidos y la empresa de investigación de mercados Prosper Insights & Analytics, el gasto medio por espectador de la Super Bowl será este año de 77,88 dólares, frente a los 68,27 dólares de 2014. En total la final de la NFL generará ventas por un valor de $14.300 millones.

Del 75,8% de estadounidenses que tienen previsto ver la Super Bowl el próximo domingo, casi 8 de cada 10, el 79,3%, comprarán comida y bebida, el 10,38% se rascará el bolsillo en ropa y complementos y el 8,8% llegará al extremo de adquirir televisores nuevos para ver el partido que enfrentará el 1 de febrero a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks.

Las entradas más económicas este año salen a  $1,407  dólares mientras que las más caras están en $2.784 . (DO/Red. La Nación)