Opinión

La polarización en los Estados Unidos

Estamos viendo una polarización en la política en Estados Unidos, parecida a lo que hemos visto en Brasil, Italia, España. Por un lado, el polo del Partido Demócrata se está llenando de proponentes de ideas mucho más cercanas a la social democracia europea que a las posiciones “liberales” más típicas de líderes como Hillary Clinton.

Tenemos la nueva ala social demócrata del Partido Demócrata de Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Alexandria Ocasio. En el polo opuesto, tenemos al Trumpismo y a un Partido Republicano convertido en partido populista de extrema derecha. Trump ostenta su desprecio por las minorías e inmigrantes, ha encarcelado en jaulas en la frontera a niños pequeños separándolos de sus padres. Trump dejó a muchos funcionarios federales en la pobreza temporal, ha amenazado con invadir a Venezuela, apoya al joven sanguinario dictador de Arabia Saudí, parece ser una marioneta servil de la Rusia de Putin, y está arruinando nuestro planeta Tierra al negar el calentamiento global. Sin embargo, un 35%-40% del electorado todavía está en su base. ¿A qué se debe esta polarización tan grande entre los dos polos en Estados Unidos?

El trabajo reciente de los científicos políticos Hetherington y Weiler (2018) sobre la polarización nos provee una respuesta. Su tésis es que había un tiempo en Estados Unidos, desde la Gran Depresión hasta la década de los cincuenta, cuando la política en ese país era sobre la economía política de gastos y recaudos del gobierno y sobre cómo mejor gestionar los recursos del gobierno federal, etc.

Sin embargo, desde la década de los sesenta y setenta, la situación empezó a cambiar y se sentaron las bases para la polarización de hoy. Ahora los ciudadanos han internalizado unas profundas diferencias sobre visiones de mundo (“worldviews”), que es algo muy personal y existencial de cada individuo, y están transfiriendo esas diferencias sobre visiones de mundo a sus preferencias partidistas. Los dos partidos políticos en Estados Unidos han alineado sus posiciones ideológicas con estás visiones de mundo que ahora son sobresalientes en la cultura política de esa nación (Hetherington & Weiler 2018: xv).

Hay dos visiones de mundo entre los estadounidenses hoy día. Una es la “fija”: estas personas prefieren reglas claras e inamovibles para navegar lo que ellos ven como un mundo lleno de peligros. Eso les lleva a apoyar estructuras sociales jerárquicas y donde el orden impera. Por otro lado, está la visión “fluida”: estas personas prefieren estructuras sociales pluralistas y una sociedad donde se puede cuestionar la autoridad, explorar el pluralismo, etc. Para ser más específico: los del tipo “fijo” prefieren la música “country” mientras los “fluidos” prefieren el “hip hop” o una camioneta “pickup” vs. un Prius, John Wayne vs. Jane Fonda, café de Dunkin Donuts vs. Starbucks, “meatloaf” vs. Tikka Masala.

Los “fluidos” votan sobre todoal Partido Demócratico y los “fijos” al Republicano. La política se encuentra polarizada porque ahora es sobre visiones de mundo irreconciliables, ya que ha habido una alineación entre las dos visiones de mundo y los dos partidos políticos, y esto fomenta una mentalidad inflexible del nosotros versus ellos.

Columna de Jaime Lluch/Puerto Rico.