Ciencia

La OMS presenta una nueva política mundial para el uso de jeringas

Según el organismo sanitario, millones de personas podrían ser protegidas de infecciones adquiridas si todos los programas sanitarios optaran por jeringas que no pueden utilizarse más de una vez.

GINEBRA. La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó una nueva política sobre el uso seguro de jeringas para reducir y eliminar, con el tiempo, su uso en más de una persona y la diseminación de enfermedades infecciosas y transmisibles por esta vía, como la hepatitis y el sida.

Cada año se colocan 16.000 millones de inyecciones, de las cuales un 5 por ciento son utilizadas para inmunizar a niños y adultos y un porcentaje similar para procedimientos tales como transfusiones sanguíneas y contraceptivos inyectables.

El restante 90 por ciento son inyecciones intramusculares o cutáneas a través de las que se administran medicamentos, pero que en muchos casos son innecesarias o podrían ser reemplazadas por medicación oral.

Un estudio realizado con el auspicio de la OMS, estimó que en 2010 -último año para el que contaba con datos suficientes para realizar este cálculo- hasta 1,7 millones de personas se infectaron con el virus de la hepatitis, y cerca de 34.000 con el del sida, a través de inyectables.

Para los que creen que usar un jeringa más de una vez es una práctica eliminada o que, en todo caso, sólo puede persistir en países pobres, Kelly recordó que en 2007 se produjo un brote de hepatitis C en Nevada (Estados Unidos) debido a un médico que utilizó una jeringa para una anestesia y luego la utilizó en otros pacientes.

De esas “jeringas inteligentes” existen al menos tres modelos que la OMS avala: una de ellas se rompe si se intenta volver a introducir líquido en ella después de puesta la inyección, otra en la que la jeringa se bloquea así misma, mientras que hay un tercer tipo en el que la aguja entra en el barril de la jeringa al término de la inyección.

La OMS planea ahora movilizar a los donantes para acelerar la “transición” hacia ese tipo de jeringas, que cuestan el doble (6 a 8 centavos de dólar) que las inseguras, aunque se anticipa que su precio se reducirá conforme la demanda aumente.

El objetivo del organismo sanitario es que para 2020 se usen exclusivamente ese tipo de jeringas, con la excepción de las intervenciones en las que el bloqueo de la jeringa interfiera en el procedimiento médico. (Efe/ La Nación)