Opinión

La Niña

María Cristina Menéndez Neale

Cristimenendez85@gmail.com

@CristiMenendezN

La niña empieza a dar vueltas sobre un mismo eje, extendiendo sus brazos a los costados, con su rostro en dirección al cielo pero con los ojos cerrados. De pronto, siente el sonido de un martillo que retumba en sus oídos. Abre los ojos, y se da cuenta que ya no está sobre el eje donde empezó a girar; ahora está pegada a la escalera de una resbaladera, y la escalera tiene manchas de sangre que ella no ve.

Desesperada, empieza a buscar entre los arbustos del jardín de dónde es que viene aquel sonido tan fuerte que replica sin parar y que la inquieta cada vez más, pero no encuentra nada. La niña corre para la casa y empieza a llamar a su madre para que la ayude a buscar. La madre, al verla, le grita que está empapada de sangre. La niña, al escuchar a su madre, empieza a llorar porque le tiene miedo a la sangre; olvidándose de aquel sonido que poco a poco deja de escucharse.

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