Opinión

LA NECESIDAD DE CREAR OPORTUNIDADES

Antonio Aguirre Medina / Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

En las últimas tres campañas presidenciales el Señor Guillermo Lasso Mendoza siempre ofreció brindar oportunidades de trabajo a los ecuatorianos que tengan interés en progresar.

Siendo una persona de orígenes humildes supo aprovechar las oportunidades que se le presentaron en la vida. Su juventud la logró aprovechar gracias a su tenacidad y capacidad; además, aparte de sus padres tuvo la inmejorable guía de dos cuñados relacionados a la banca y las finanzas.

Hoy, como presidente de la República, presenta un grupo de leyes con las que intenta facilitar el ingreso formal de cientos de miles de compatriotas a un trabajo digno y habrá algunos cientos que encontrarán enormes recompensas en el futuro.

Lastimosamente el Primer Mandatario de la Nación, desde el inicio de su gestión, contó con dos enemigos de sumo cuidado. El primero, en el campo político y, el segundo, en su frente interno.

En el primer grupo se lograron juntar el agua con el aceite y, en el segundo, igual o más controvertido tratan de juntarse el hambre de los antiguos funcionarios con la necesidad de ubicar a personajes de su confianza, que gracias a su incompetencia están haciendo quedar mal un proyecto con visión de futuro.

El ecuatoriano con buenas enseñanzas, cultura y educación siempre tiene ganas de salir adelante con cualquier oportunidad de trabajo que se le presente, siempre con humildad y con la frente en alto.

Señor presidente, todo comienzo es duro y siempre existe la posibilidad de enmendar los errores corrigiéndolos de inmediato en beneficio de los más desposeídos del país.